
Más de dos meses sin publicar nada. Todavía no me creo que haya podido aguantar tanto tiempo sin postear nada, pero la verdad es que después de mucho años estoy empezando a relativizar las cosas. Si no se puede llegar a todo pues no se llega. Afortunadamente no me dedico a salvar la vida de personas, así que agobios solo los estrictamente necesarios.
Eso se traduce también en que no he tenido mucho tiempo para estar cerca del horno ni de la panificadora, y voy sobreviviendo repitiendo las recetas más fáciles del blog, haciendo panes de cinco en cinco y congelando.
Ni tiempo para cocinar, ni tiempo para investigar, ni demasiada energía extra. Pero el otro día cuando vi esta receta de magdalenas por uno de los grupos de Facebook que cada vez transito menos desgraciadamente, me dije a mí misma que era demasiado fácil como para no arremangarme. Y eso hice. Lo malo es que a mis hijos les han gustado tanto, que cuando llego agotada por las noches a casa me preguntan que cuando las voy a hacer de nuevo.
Ingredientes
Modus Operandi
Me he encontrado con esta lindeza para la banda sonora de #Comesintrigoybailarás. Hacía un montón que no la escuchaba y su fuerza me viene perfecta para recargar pilas. Tanto o más que una par de magdalenas que voy a merendar ahora mismo.