Que ricas me han quedado estas magdalenas. Pensaba hacerlas sin nada, al estilo tradicional, pero después me di cuenta de que tenia un bote de dulce de leche a medio acabar y se me ocurrió ponerle un poquito de relleno.
¡Madre mía! ¡Con lo que me gusta a mi el dulce de leche! Me faltaba tiempo para probarlas, recién salidas del horno y casi quemando probé una, ummm para morirse de gusto.
Esta semana tocaban magdalenas en el grupo de Cocinar con Thermomix. Un reto dulce, que no son muy frecuentes, y viendo las aportaciones de las chicas, había que esmerarse.
Os dejo el enlace de magdalenas Velocidad Cuchara.
. Y no sé si os gustarán estas magdalenas, pero os diré, que sin relleno están también divinas. Así que si no sois amantes del dulce de leche, las podéis hacer sin él, y os quedarán buenísimas igualmente.
INGREDIENTES:
200 gr de azúcar
piel de medio limón
2 huevos
170 gr de aceite de oliva suave
170 gr de leche
250 gr de harina
1 pizca de sal
1/2 sobre de levadura
100 gr de dulce de leche
PREPARACIÓN:
Primero vamos a pulverizar el azúcar con la piel de limón 5 segundos a velocidad 10.
Ponemos la mariposa en el vaso y añadimos los huevos, vamos a blanquearlos cinco minutos a 37º y velocidad 3 1/2. Luego seguimos otros cinco minutos, pero sin temperatura a la misma velocidad.
Quitamos la mariposa y añadimos la leche, el aceite, la sal, la harina y la levadura. Mezclamos 30 segundos a velocidad 5.
Ahora vertemos la masa en un recipiente y la dejamos reposar en la nevera al menos una hora. Podemos hacer la masa por la noche, dejarla en la nevera y hornear por la mañana.
Sacamos la masa y precalentamos el horno, a 200º con calor arriba y abajo, sin ventilador.
En un molde rígido ponemos las cápsulas de papel, para que al hornear las magdalenas no tengan espacio a lo ancho y crezcan hacia arriba, asi nos saldrán con copete.
Ponemos una cucharada bien colmada de masa, en medio una cucharadita de dulce de leche y volvemos a tapar con mas masa.
Espolvoreamos azúcar por encima y al horno, unos 15 o 20 minutos, hasta que las veamos doradas y que han crecido.
Si no tenemos thermomix, podemos hacer todo el proceso con una batidora de varillas.
Pulverizamos el azúcar con la piel de limón