Qué ricas son las magdalenas: en el desayuno, a media mañana, en la merienda… y est que una buena magdalena apetece a la hora que sea. Por eso os dejo estas que aunque salen planitas, son súper esponjosas y están buenísimas. Su sabor a miel, el aroma del limón… hacen que sean diferentes. Comenzamos:
En primer lugar precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 200ºC.
En un bol batimoslos huevos, el azúcar y posteriormente el aceite.
Añadimos la miel, la ralladura del limón y el zumo de este mismo cítrico.
Con la ayuda de un tamizador o de un colador de rejilla, tamizamos la harina junto con la levadura y vamos integrando poco a poco estos dos ingredientes en nuestro bol.
Es conveniente meter esta masa/crema en un recipiente hermético y mantenerla al frío durante 3 horas.
Pasado este tiempo llenamos nuestros moldes de de papel Metaltex de magdalenas con esta crema y a su vez, los ubicamos dentro de los moldes de silicona más rígidos.
Metemos en el horno y horneamos los 5 primeros minutos a 200ºC bajando la temperatura pasado este tiempo a los 180ºC hasta que las magdalenas estén doraditas.
Desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar. Espolvoreamos con azúcar glas y ¡¡¡A DISFRUTAAARRR!!!