
INGREDIENTES
- 130 g Avena
- 1.5 Plátano maduro
- 100 g Potito frutas (jeje)
- 2 Huevos
- 30 g Miel
- 25 g Aceite Girasol
- 50 g Leche o 1 Yogur natural
- 1 cucharada Levadura
- 1 cucharadita Canela
Si han leído bien...potito!! ¿Por qué? Pues porque es una manera de "endulzar" pero sin utilizar azúcar (o utilizando menos cantidad). Pueden usar este truco para otros bizcochos, magdalenas, muffins, cupcakes, etc, pero tengan presente que da mucho sabor, así que no se pasen porque sino lo que hagan les sabrá a potito.
PASO A PASO
1. Precalentar el horno a 180 ºC.
2. Triturar la avena para hacerla harina. Nosotros la trituramos poco, para dejar algún copo de avena entero. Si no sueles tener avena en casa no pasa nada, utiliza harina!
3. Poner en un caldero el plátano con la miel y calentar. Llevar a ebullición (suave) hasta que el plátano quede muy blando.


Este paso nos lo podemos saltar y añadir el plátano y la miel por separado al resto de ingredientes, pero con esto le damos mucho más sabor al plátano y una vez más reducimos la cantidad de azúcar (o miel).
4. Mezclar los ingredientes líquidos en un bol (huevos, leche o yogur, potito, aceite y plátano-miel). Si quieren que la mezcla quede muy fina pueden usar una batidora.
5. Añadir los ingredientes secos (avena, levadura, canela) y mezclar todo bien. Por último, añadir las nueces.
6. Nosotros no utilizamos papelitos para magdalenas, así que untamos el molde con mantequilla y harina.
7. Cubrir los moldes 2/3 con la mezcla. Podemos utilizar plátano y nueces para decorar.

8. Metemos en horno unos 10-15 minutos. Esto depende del horno de cada uno. Para no pasarnos, pinchar con un palillo a los 10 minutos. El palillo tiene que salir limpio.
Les aseguramos que el toque de las nueces es lo mejor de todo!!!


Y como ven, apenas 90 Kcal, así que perfectas para el desayuno, merienda o para un antojito de dulce ;-). 