Seguro que tienes un envase en la nevera ahora mismo. Llevas años usándola en tus bizcochos, en las galletas caseras o para untar en las tostadas del desayuno, pero ¿sabes realmente qué es lo que estás usando? Hay todo un mundo detrás de este ingrediente que aparentemente tan simple.
La cosa es que, aunque parezca un producto menor, elegir bien entre la que tienes a mano puede cambiar el resultado de tus recetas. No es lo mismo usar una u otra en un hojaldre que en una crema, y el sabor también varía. Por eso vale la pena entender qué opciones tienes y cuál se adapta mejor a lo que vas a preparar.
En estas páginas vamos a darte todas las claves: desde cómo diferenciarlas y cuál te conviene, hasta recetas deliciosas donde brilla como protagonista. También verás cómo hacer tu propia versión en casa, porque sí, es posible.
Un repaso completo por lo que realmente contiene este producto, cómo se elabora y qué diferencias nutricionales encontrarás según el tipo que compres.

Aprende a diferenciar ambas opciones y descubre en qué recetas funciona mejor cada una, porque no son intercambiables al cien por cien.

Todo lo que necesitas saber para hacer sustituciones sin que tus recetas se resientan, con las proporciones exactas que funcionan.

Aquí verás cómo conseguir resultados igual de buenos sin usar ingredientes de origen animal, perfecta si sigues una dieta plant-based.
Te sorprenderá lo fácil que es preparar tu propia versión en casa con ingredientes que probablemente ya tienes en la despensa.

Una de las galletas más queridas de toda la vida, crujientes y mantecosas, que casi se deshacen en la boca.

La salsa más versátil de la cocina, lista en cinco minutos y con un resultado tan cremoso y sedoso como siempre.

Una propuesta de verano que sorprenderá a tus comensales, donde una margarina aromatizada con salvia se convierte en el toque gourmet.

Ya ves que hay mucho más de lo que parece. Lo importante es que ahora sepas qué opciones tienes y cómo sacarle el máximo partido a cada una. Tus recetas te lo agradecerán.