No necesito muchas excusas para cocinar con hortalizas, pero ahora que estamos en temporada vale la pena aprovechar porque tienen mejor sabor y también mejor precio. Por cierto, espero que el precio vaya a la baja, porque a principios de año no se podían ni tocar. Es increíble que pasen estas cosas en un país, como el nuestro, productor de hortalizas hasta aburrir. Si se sabe que en época invernal las temperaturas de algunas regiones pueden dejar sin abastecimiento a la población, pues inviertan en invernaderos señores productores. ¡No he visto país más poco previsor por Dios!.. En fin, que me pone de los nervios tanta improvisación y tan poca profesionalidad.
Ingredientes para la masa
250 g de harina de trigo
70 ml de leche
50 ml de aceite de oliva
60 ml de cerveza
1 pizca de sal
Ingredientes para el relleno
1 cebolla tierna grande
1 pimiento rojo grande
Anchoas
Pimentón de la Vera
Hojas de tomillo fresco
Aceite para pincelar la coca
Me hubiera gustado poner las cantidades redondas pero en esta ocasión no ha podido ser. Ya sabéis que para hacer masa los ingredientes tienen que estar muy equilibrados. Pesar con cuidado y con la mayor precisión posible y la masa saldrá bien a la primera. Otra cosa es que os guste su textura.
Precalentar el horno a 200º
Asar el pimiento y la cebolla partida por la mitad. Retirar la piel y las semillas al pimiento. Poner la pulpa a escurrir en un colador.
Cortar la cebolla a gajos. Condimentar con sal y una cucharadita de pimentón. Añadir aceite de oliva. Remover para que se mezclen los sabores. Con el aceite perfumado de cebolla y pimentón, pincelaremos la coca.
La masa.-
Hoy no vamos a hacer el clásico volcán, sino que vamos a mezclar la cerveza, el aceite, la leche y la sal primero. Añadir la harina. Remover con una espátula.
Cuando el líquido se haya integrado, poner un poco de harina sobre la encimera de la cocina. Volcar la masa en ella y trabajar con las manos hasta que esté suave y fina.
Estará en su punto cuando al estirar se forman agujeros.
Recomendación.-
No tiene por qué pasar, pero si se os pegara a las manos, espolvorear sobre la masa un poco más de harina. Si por el contrario notáis que la masa está seca, añadir un poquito más de cerveza.
Dejar que repose diez minutos tapada con un trapo de cocina húmedo.
Precalentar el horno a 170º (arriba y abajo)
Estirar la masa con un rodillo de cocina impregnado de harina. Yo lo suelo hacer sobre el papel de hornear. El grosor ideal es de 2 milímetros. Antes de estirar, se puede dividir en dos mitades o en varias, para poder hacer mini cocas individuales.
Una vez tengáis la forma hecha, podéis doblar los extremos o dejarlos tal cual. Pinchar toda la superficie y pincelar bien con el aceite de pimentón.
Precocinar durante quince minutos en la parte media del horno.
Retirar del interior del horno. Volver a pintar la base con una buena capa de aceite de pimentón y rellenar.