
Ahora que estamos todos en casa y tenemos mas tiempo he pensado que quizás os gustaría una receta muy fácil de masa madre, la verdad es que el pan cambia mucho, y además si la tratas bien te durara para siempre.
Pon todos los ingredientes de la lista en un frasco preferible de cristal y mezcla con una espátula, obtendrás una masa pegajosa. Deja reposar durante 24 horas a temperatura ambiente.
Primera activación
La masa ocupa el mismo volumen que el día anterior pero tiene alguna pequeña burbujita. Añade los ingredientes al tarro y mezcla con una espátula. Marca con un rotulador el nivel y deja reposar durante otras 24 horas a temperatura ambiente.
La masa tiene mas burbujas burbujas y ha aumentado un poco de volumen. Tira la mitad de la mezcla y pon los ingredientes en el tarro. Mezcla muy bien con la espátula. La masa debe ocupar menos de la mitad del tarro. Marca con un rotulador el nivel. Deja reposar durante otras 24 horas a temperatura ambiente.
Tercera activación
La masa ha duplicado su volumen y parece una esponja. Ya está listo y puedes hacer un pan o conservarlo en la nevara tapado. 
Si vas a hacer un pan, actívala de nuevo, añade los ingredientes y mezcla bien con una espátula y deja duplicar el volumen (menos de 4 horas). Pesa en el vaso el fermento necesario el pan que vas a hacer y resrva el resto en la nevera para otras recetas.
Esta es la harina integral que he utilizado, mañana os pongo la receta del pan, no os la perdáis que en casa hacia años que no comíamos un pan tan rico!!!