
En la cocina moderna, tanto el horno como el microondas son imprescindibles. El horno sigue siendo ideal para cocciones largas y gratinados, mientras que el microondas ha evolucionado para mucho más que calentar. Pero aquí viene lo importante: no todos los materiales aptos para horno funcionan en microondas y viceversa.
La clave está en entender cómo funcionan estos electrodomésticos. El horno calienta por aire caliente, mientras que el microondas usa ondas electromagnéticas. Por eso los recipientes que usas en uno podrían ser peligrosos en el otro. Te mostramos cuáles son seguros para cada uno.

Existen recipientes versátiles que puedes usar sin problemas en ambos electrodomésticos. Esto es posible porque sus materiales dejan pasar las ondas electromagnéticas del microondas sin absorber energía, permitiendo que los alimentos se calienten correctamente.

Algunos recipientes solo pueden usarse en horno porque sus materiales interfieren con el funcionamiento del microondas o no resisten sus ondas electromagnéticas.

El microondas calienta mediante ondas electromagnéticas, por lo que ciertos materiales son peligrosos. Evita cualquier objeto metálico, papel de aluminio o tapas metálicas, porque pueden provocar descargas eléctricas.




Puedes usar plástico en el microondas, pero con precaución. Solo utiliza recipientes que indiquen específicamente que son aptos para microondas en su etiqueta.
Lo ideal es buscar plásticos libres de BPA (Bisfenol A), una sustancia que puede desprender químicos tóxicos al calentarse. Revisa que el recipiente tenga certificaciones que garanticen su seguridad antes de usarlo para cocinar o calentar alimentos.