¿Os gustan las salsas? Yo soy una enamorada de ellas. Me encantan como complemento para animar los platos, para darle alegría a algunos más sosetes y algunas veces, incluso, simplemente para mojar pan en ellas.
Hacía siglos que no hacía mayonesa casera porque en casa solo la consumía yo y me daba miedo que se estropeara. Pero ahora que he reclutado a la cachorrita pequeña como amante de las salsas, me he vuelto a lanzar a la piscina porque difícil no es. El miedo que a mí me da es que se estropee por el hecho de llevar huevo crudo. Pero no hay problema, se consume rápidamente y así minimizamos riesgos ;)
La mayonesa necesita aceite para emulsionarlo y darle la textura propia de la misma y luego otros ingredientes para darle sabor, como el huevo (se puede hacer con leche, la famosa lactonesa, muy apropiada para la temprada veraniega, pero a mí me gusta más con huevo), y vinagre o limón, tradicionalmente. Yo lo he sustituido por lima para darle un sabor cítrico más intenso y ¡resultado espectacular!
Así que, sin más, os dejo con la receta de la
mayonesa casera de lima
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Conservar en frío un máximo de 3 días.
