
Tras la Semana Santa volvemos a la normalidad de las publicaciones con un plato típico de la cocina cordobesa. El salmorejo es quizás la sopa fría más conocida del recetario cordobés, pero más antigua aún es la mazamorra, de hecho se cree que el salmorejo nació de una variante de la misma cuando se introdujeron los tomates en nuestro territorio. De cualquier manera, os enseño a prepararla, aunque hay muchas variantes, con leche o sin ella, con otros ingredientes extra o sin ellos, más o menos se mantiene la esencia en todas. Podéis hacerla en un robot potente como la Thermomix o en una batidora de mano con un poco más de paciencia.
INGREDIENTES (para cuatro cuencos como los de la foto o para seis más pequeños):

PREPARACIÓN:
En el vaso de la batidora o robot ponemos la miga de pan y añadimos el agua y la leche y dejamos durante unos minutos para que se ablande. Después añadimos el resto de ingredientes.
Trituramos bien durante unos cuatro minutos aproximadamente, hasta que quede una mezcla fina. Si veis que queda demasiado espesa podéis añadir un poco más de agua fría. Llevamos a la nevera durante unas horas.
A la hora de servir podemos acompañar de aceitunas negras o unos brotes tiernos y con un chorreón más de aceite. Aunque en el tema del acompañamiento hay muchas variantes, podemos añadirle salmón ahumado, unos taquitos de atún, picatostes, huevos, queso de cabra.... eso ya a gusto del consumidor.
Lo que si os digo es que es muy saciante, así que mejor servir en cuencos más pequeños.