Separamos las yemas de las claras de los 4 huevos y reservamos las yemas.
Disponemos en un bol las almendras molidas, el azúcar, la ralladura de limón y las claras de huevo.
Removemos y mezclamos bien con una cuchara de madera hasta integrar todos los ingredientes y que se forme una bola.
Cuando ya no podamos seguir removiendo con con la cuchara pasaremos a amasarlo con las manos sobre una superficie enharinada.
Dividimos la masa en 2 partes. Que conformaran la parte de la base y la tapa.
Trabajamos la primera parte de la masa con las manos aplanandola para luego rellenarla con la fruta confitada.
Cortamos la fruta en dados si fuera y los vamos colocando sobre la primera parte del mazapán sin llegar a los bordes.
A la segunda parte de la masa que será la tapa le añadimos las yemas que habíamos reservado y trabajamos bien.
Posteriormente trabajamos la masa para aplanarla y poder formar la tapa del mazapán.
Tapamos con la otra parte de la masa que habíamos reservado y cerramos los bordes untándolos con un poco de agua.
Cortamos los sobrantes.
Podemos hacer algún dibujo en la parte superior ayudados de una cuchara u otro elemento.
Dejamos reposar toda la noche en un lugar fresco y seco tapado con un paño limpio.
Al día siguiente lo barnizamos con huevo batido y lo doramos en el horno a 220ºC sólo con el gratinador encendido.
Se puede también decorar con pasta de glasear en una manga y una boquilla fina. 