Voy a despedir el mes de Agosto con un rico Solomillo de Cerdo.
Dentro de unos días tengo una celebración en casa. Y como quiero que cuando llegue el turno de la carne, dejen los platos bien limpios y rebañados, prepararé unos Medallones de Solomillo como éstos.
El solomillo es una pieza especial, sabor suave, carne jugosa y ternura extraordinaria. Se presta a innumerables preparaciones y combina bien con salsas. Aunque el precio suele ser un poco más subidito que otras partes, juego con la ventaja de que una vez en el plato no empiezan a quitar "trocitos blancos" o "dejo ésto porque tiene otro color" que yo conozco a mis hijos y son de un tiquis miquis que no te puedes imaginar.
Al final, salgo hasta ganando, porque aquí no hay nada que dejar aparte.
Además, otra ventaja que tiene esta receta, es que puedes dejarlo todo a medio hacer, y ultimarlo antes de presentarlo a la mesa. Ya sabemos, que en cuanto salimos de la rutina, nos adentramos en platos especiales y tenemos más comensales, si podemos hacer platos ricos pero fáciles, siempre se agradece.
Y ahora, vamos al lío.
NECESITAREMOS
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Ahora sólo queda montar el plato.
En el fondo, pondremos los champiñones con la salsa, los medallones, ya sin el palillo irán encima. Y al lado, nuestra papita de acompañamiento.
Por supuesto, vosotros conoceréis la cantidad de lo que comen en vuestra casa. Con las indicadas en la receta, salen dos platos como el que veis en las fotos.
Habrá que tener en cuenta, que si lo preparamos para una comida especial, donde siempre habrá un picoteo previo, y otros platos principales, además del postre, es una cantidad más que razonable.
Y eso es todo por hoy, nos vemos en unos días. Hasta entonces, sé feliz o al menos, inténtalo.