Nada mejor que empezar una comida a base de pescado con una tapa de Mejillones a la marinera, un plato típico de las cocinas del Mediterráneo. Los mejillones son un alimento rico en vitamina B12 y tienen una alta cantidad de yodo, además de otros minerales y vitaminas en menor concentración.
El trabajo más duro de ésta receta es limpiar los mejillones, primero se revisan todos los mejillones, desechando los que estén rotos o abiertos. El resto se limpia golpeando con la parte no afilada del cuchillo para quitar los crustáceos que vienen pegados a la valva. Luego se raspan con un estropajo de acero debajo del chorro del agua, por último se arranca el biso, unos hilos que sobresalen de un extremo y que le sirven para sujetarse a la roca.
Una vez limpios se colocan en una cazuela con dos dedos de agua y medio limón, se tapa la cazuela y se lleva a hervor, luego se sacan del fuego sin destapar y se dejan reposar unos minutos hasta comprobar que están abiertos, sacar el limón, escurrir y guardar el caldo.
En una sartén o cazuela se pone a sofreír una cebolla picada finamente con tres cucharadas de aceite de oliva, cuando la cebolla se empieza a cristalizar añadir dos dientes de ajo picado, antes de que se queme el ajo añadir un kilo de tomates maduros cortados a cuadros, mezclar y cocinar unos 5 minutos.
Ahora añadir el caldo de los mejillones, dos vasos de vino, una cucharada de pimentón, guindilla troceada, una cucharada de perejil picado y cocinar 5 minutos.
Colocar los mejillones en una cazuela de barro, añadir la salsa, mezclar y cocinar otros 5 minutos para que se amalgamen los sabores.
Servir los Mejillones a la marinera con una rociada de perejil y unos aros de cebolla cruda, acompañando con un buen vino de Ribeiro.