Son incontables los platos a la marinera que podemos encontrar en cualquier libro de cocina, revista o simplemente navegando por Internet, porque lo de la marinera tiene tantas versiones como cocineros. Lo único que tienen en común es el uso de pescado o marisco, de manera que cuando escuchamos a la marinera es obvio que lleva productos del mar, pero luego cada cual le da su toque. Encontramos salsas con tomate o sin él, con un toque picante, con azafrán, etc. Existen arroces a la marinera, pasta a la marinera, patatas a la marinera y por supuesto almejas o mejillones a la marinera... viendo tantas recetas diferentes se puede pensar que cualquier receta que lleve un poco de marisquito y una salsa, acaba llamándose a la marinera .
No sé dónde he leído que en Bélgica la ración habitual de mejillones es de 1 kg. por persona. Si esto es verdad supongo que los comprarán limpios porque para una familia de cuatro o seis personas tendrían que levantarse de madrugada a limpiar mejillones, a un kilo por barba... Para nosotros 1kg. es una cantidad adecuada para tres o cuatro personas porque desde luego no lo consideramos plato único sino como aperitivo o entrante, aunque yo a veces hago un poco más de salsa y los pongo con espaguetis, y entonces no se come nada más. De cualquier manera esta es mi receta de mejillones a la marinera, una receta que pide pan en cantidades industriales.
Ingredientes: - 1 kg. de mejillones - 2 dientes de ajo - 1 cebolla - 1 pimiento rojo italiano - 4 cucharadas de tomate triturado - 1/2 vasito de vino blanco - 1 cucharadita de pimentón - 1 hoja de laurel - perejil picado - 1/2 vasito de agua - aceite de oliva - sal
Elaboración: 1. Se abren los mejillones con medio vasito de agua en una cazuela a fuego vivo. Una vez abiertos los retiramos a un recipiente y se cuela el caldito que utilizaremos en la salsa. No lo tires!
2. En una cazuela amplia se ponen un par de cucharadas de aceite y se pochan los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento rojo, todo bien troceadito. 3. Cuando veas que el sofrito está casi pochado se añade el pimentón (dulce o picante al gusto) y se rehoga rápidamente solo un par de vueltas para que no se queme. En seguida añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol un par de minutos. 4. Ahora añadiremos el tomate triturado, sal, la hoja de laurel y el caldito que reservamos de los mejillones. 5. Tapamos la cazuela, bajamos el fuego casi al mínimo y dejamos que se haga la salsita tranquilamente por lo menos media hora.
6. Cuando la salsa esté hecha incorporaremos los mejillones, a los que habremos quitado una de las conchas, y los dejaremos dentro de la salsa pero solo para que se vuelvan a calentar. También añadiremos un buen puñadito de perejil picado, y en un par de minutos los retiramos del fuego.
¡¡De toma pan y moja!!
Nota: Si quieres una salsa un poco más ligada le añades una cucharada rasa de harina antes de ponerle el tomate y el caldito de los mejillones.
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