Típica tapa gallega que, aunque aquí se puede servir en cualquier época del año, cuando más demanda hay es cuando empieza a salir el sol y las terrazas se llenan de gente para tomar algo con los amigos.
Limpiamos bien los mejillones antes de cocerlos: debemos eliminar todas las barbas e incrustaciones que contenga la concha.
Introducimos los mejillones en una cazuela, y echamos un chorro de vino blanco. Tapamos la cazuela, para que el vapor se concentre, y haga que el mejillón se abra. En cuanto estén todos abiertos, retiramos la cazuela del fuego. Separamos la parte de la concha vacía, y extendemos los mejillones sobre una fuente, y los dejamos enfriar.
Se cubre los mejillones con la salsa, y ya los tenemos preparados para llevar a la mesa.
Y a disfrutar!!
Gracias por vuestra visita!!
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