¿Ha llegado el buen tiempo y no hemos conseguido quitarnos esos quilos de más? Es probable que hayamos ganado algo de peso durante el invierno, pero todavía estamos a tiempo de poner en marcha un plan de pérdida de peso que nos permita mejorar no solo nuestra figura sino nuestra salud.
La primavera es un buen momento para recuperar nuestro peso. Conviene, eso sí, no hacer locuras: si bien existen “dietas milagro” que prometen pérdidas de peso rápido con fórmulas hipocalóricas, estas dietas no tienen en cuenta todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, de modo que perderemos peso en detrimento de nuestra salud.
El secreto o la clave para lograr unos buenos resultados es, por lo tanto, muy simple y consiste no sólo en reducir nuestro aporte calórico sino en no renunciar a una dieta equilibrada donde no nos falte ningún nutriente.
Os dejo un menú de comidas para una semana. Como veréis, son recetas muy sencillas y solo debemos vigilar la cantidad de aceite que añadimos, así como mirar de sustituir quesos grasos por quesos “tipo burgos” y yogures desnatados.
Menús para recuperar tu cuerpo ideal
Los menús que te daremos a continuación pueden ser de gran ayuda para tu organismo, puedes variarlos día a día para no sentir que estás comiendo lo mismo.
Los menús equilibrados son la mejor garantía para alcanzar nuestro objetivo. Seguiremos mejor nuestra dieta si realizamos 5 comidas al día, incluyendo un tentempié por la mañana y otro a media tarde y recordando, que el desayuno es una de las comidas más importantes del día.
El pan, la pasta, el arroz y en general todos los cereales son fundamentales en nuestra dieta ya que nos aportan los hidratos de carbono que necesita nuestro organismo y debemos incluirlos en cantidades moderadas y mucho mejor si los tomamos integrales, puesto que contienen las mismas calorías, pero nos aportan más fibra, vitaminas y minerales.
Asimismo, deberemos tomar más frutas y verduras. Las verduras son uno de los alimentos más nutritivos que podemos dar a nuestro organismo. Son ricas en vitaminas, fibra, minerales y sustancias antioxidantes. Además, tienen un aporte muy bajo en grasas y calorías, lo cual lo hace perfecto para cualquier tipo de dieta.
Los líquidos por su parte, son fundamentales. Por ello, es aconsejable beber diariamente un litro y medio de agua. Sin embargo, si esto nos resulta un poco difícil, podemos decantarnos por las infusiones o los caldos vegetales.
En definitiva, las dietas demasiado bajas en calorías, pueden ser deficitarias en nutrientes esenciales y, debemos recordar que el total de calorías va a depender de factores importantes como nuestra estatura, sexo, y actividad física que realicemos.