Muchos de vosotros iniciáis este fin de semana las ansiadas vacaciones como es también mi caso, y algunos os habréis decidido por alojaros en un apartamento vacacional, o en la casa del pueblo con la familia. En éstos casos el número de comensales suele multiplicarse, por lo que no debemos olvidarnos que habrá que ir al supermercado y que deberemos tener una mínima organización en las comidas durante todas las vacaciones, para no tener que ir todos los días al súper, hacer colas y gastar dinero innecesariamente. Os aseguro que ahorraremos tiempo, dinero y muchas discusiones, si logramos preparar la lista completa en la que todo el mundo encuentre alimentos a su gusto para hacer platos fáciles y que no nos lleven demasiado tiempo.
Es importante también revisar la cocina que nos acogerá en éstos días. Ver si tenemos horno, de que sartenes y ollas disponemos, si tenemos un minipímer, cubiertos, aperos para almacenar o tendremos que visitar el chino más próximo... y luego hacer nuestros menús en función de estos detalles.
Al contrario que hacemos en nuestra compra habitual, cuando trabajamos o los niños van al cole, la compra para los días de vacaciones debe tener alimentos que nos permitan preparar alimentos "portátiles". Debemos estar listos para llevarnos ensaladas o ensaladillas, bocatas de todo tipo o poder preparar comidas sencillas pero nutritivas y para todos los paladares.
Es muy importante tener en la nevera:
Pollo en filetes, lomo de cerdo, ternera en filetes o carne picada. Cualquiera de éstas carnes se pueden empanar y además se pueden consumir frías además de poder hacer una gran cantidad de hamburguesas que nos pueden solucionar una merienda-cena y le daremos en el gusto a los niños de la casa.
Embutidos para bocatas y pizzas.
Jamón curado en tacos para saltear verduras.
Frutas de temporada, para tomar 2 piezas por persona y día.
Hortalizas para tomar en crudo, como la lechuga, endivias, tomates, que utilizaremos tanto en ensaladas como en los bocatas.
Lácteos, como leche, yogur y queso que añadiremos a ensaladas, pizzas y bocatas.
Cereales de desayuno con fibra, ya que al estar fuera de casa alteramos nuestra alimentación y podemos tener alguna dificultad para ir al baño, y un aporte nos vendrá genial.
Pan fresco y pan de molde para tostadas, bocatas .
Galletas con fibra.
Arroz y pasta siempre mejor integrales.
Verduras congeladas y en botes de cristal para saltear, cocer o asar en la plancha. Guisantes, espinacas, alcachofas...
Legumbre en botes de cristal para tomarlas al menos 1 dia en la semana aunque haga calor.
Precocinados, que aunque sabéis que no soy muy asidua a ellos, cuando la familia se multiplica hay veces que te ayudan a amortizar el tiempo. Podemos usar pizzas, croquetas, empanadillas.
Latas de conserva de pescado como atún, caballa, mejillones...