
¡Hola mis amores!
Hay mañanas en las que te levantas pensado en el momento de llegar a casa, ese momento de ponerte las zapatillas de estar por casa, la bata de vaca que digo yo (jajajjajaa #asídiscretita) ayyy que largo se hace ese día verdad?
Peeeero un whatsapp de tu madre lo cambia todo...
Cambias de planes completamente porque ella sabe que te tiene cogida la medida y que no te vas a poder resistir a uno de sus platos estrella porque está de muerte!! Es tan sencillo que parece increíble lo rico que llega a estar! Si no sois muy fan de comer pescado éste es vuestro plato perfecto! Es sencillo, bastante rápido de cocinar y queda tan suave y jugoso que hará las delicias incluso de los más peque y delicados paladares de la casa! Lo puedes hacer con el pescado que más te guste, merluza, pescadilla, panga, ...
Otra de las ventajas de esta receta es que está mejor al día siguiente, la salsa coge cuerpo y los sabores se intensifican, uno de los motivos de prepararla en cantidad y hacer para dos días por ejemplo (además descongela fenomenal, la noche de antes la pasas del congelador a la nevera y la tienes perfecta para la hora de la comida)
Al lío!!






Ahhh! Mucho pan para el suqueteo en la salsa es un ingrediente clave :)
El resultado ya lo veis, una manera muy sencilla y sabrosa de incorporar pescado a los que no somos muy pescaderos. 

¿Cuál es vuestro pescado favorito? Os gusta la idea para probarla con los más peques de la casa? Os puedo asegurar que para los más delicadillos es muy interesante.
¡Me encanta leer vuestros comentarios! Gracias por estar al otro lado! Muuuuuaks