
El fruto del ciruelo silvestre, al que en algunas zonas llaman "mirabolano" o "mirabolán", no es una ciruela habitual en nuestros mercados, quizás porque su producción es escasa, quizás porque su periodo de comercialización y conservación no es muy largo. En la comarca del Baix Llobregat su cultivo se da muy bien. Se trata de ciruelas pequeñas, de forma esférica, con un diámetro que no suele superar los 3 centímetros; vamos, como una cereza grande. Su sabor es ligeramente ácido si no ha adquirido el punto de maduración idóneo. Hay que tenerlo en cuenta a la hora de hacer una mermelada.
La ciruela silvestre es el fruto del “Prunus cerasifera”, del que existe una variedad de hoja roja que se utiliza frecuentemente en jardinería conocido como "ciruelo de Pisard". No hay que confundir estas ciruelas con las “mirabelles” francesas, que son el fruto del ciruelo “Prunus domestica var. syriaca” que se cultiva principalmente en la región de La Lorena y con el que se hace aguardientes y también mermeladas. Una de las propiedades de las ciruelas silvestres es que contienen mucha vitamina del grupo B que favorece el rendimiento en general y lo que es más importante: actúa sobre la agilidad mental, cosa que a determinadas edades es muy de agradecer.