De ciruelas se conoce una enorme variedad de tipos diferentes, por su aspecto, color y sabor. Las ciruelas pueden ser de color amarillo brillante, granate, rojo.....desde el intenso hasta el casi negro.... pero la ciruela más dulce de todas es la claudia, que tiene la piel verde.
La mayoría de las variedades de ciruelas se encuentran durante casi todo el verano, se suelen consumir frescas, aunque también se utilizan mucho para elaborar confituras, mermeladas y jaleas.
Este mes, Estela del blog Mi dornillo, nos proponía varias recetas para el reto de La Marquesa de Paraberes, entre ellas una mermelada propuesta por Catina que es la encargada de las conservas....y me he quedado con la mermelada de ciruelas claudias.
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Como la ciruela claudia es algo más dulce que las otras, le he rebajado la cantidad de azúcar, y ha quedado muy dulce igualmente.
Cuando esté preparada, llena los tarros esterilizados hasta arriba y ponles la tapa, luego dales la vuelta para que hagan el vacío, tenlos así unas horas.
Para esterilizar los tarros, hiérvelos unos 10 minutos en una olla con agua, saca con unas pinzas y deja que se escurran.
Unos pequeños consejos para cuando hagas mermeladas, es que las frutas deben tener un grado parecido de madurez. También debes de tener en cuenta la cazuela o recipiente donde vayas a cocer la mermelada, debe ser alto porque la fruta aumenta mucho al hervir y puede salirse o salpicarte.
Si te gusta muy dulce, puedes añadirle 100g. más de azúcar.