Aprovechando la buena temporada de fresas y que me apasiona desayunar con mermelada casera (así controlamos el azúcar y la verdad, no hay ni punto de comparación en cuanto a sabor y textura) me decidí por esta deliciosa mermelada de fresas y naranjas que es una auténtica maravilla. Si tenéis TMX pasad por su blog para saber cómo prepararla con su ayuda, aquí os explicaré el método tradicional para prepararla.
Si no queremos encontrar filamentos de la naraja, podemos pasarlo todo por la turmix, pero en mi caso no lo hice y queda muy rica.
Vertemos el contenido en una olla, añadimos el zumo del limón y el agar-agar y cocinamos a fuego lento removiendo de vez en cuando para evitar que la mezcla se pegue a medida que vaya espesando. En mi caso, estuvo unos 45 minutos a fuego muy lento y quedo una textura maravillosa.
Cuando la tengamos lista, la vertemos en los botes (previamente esterilizados) y si queréis conservarlos al vacío, los pondremos boca abajo sobre un paño de cocina hasta que estén completamente fríos.