Ya estamos a día 10. Esta vez La cocina Typical Spanish ha sido la causante de una gran batalla. Sí, pero tranquilos que la sangre no ha llegado al río. Ha sido una batalla de lo más pacífica. Ya podían ser todas igual. Y si encima hay comida de por medio ¡¡ya sería la caña!! Os hablo de nuestra particular #guerradeanfitrionesTS.
10 anfitriones han pasado por nuestra cocina y dejado su huella. Hemos querido homenajearles y este mes había que elegir entre una de sus propuestas y hacer la receta. Yo me he decantado por la cocina monacal pues ese mes no pude hacer receta, así que he preparado una deliciosa mermerlada de fresas naturales para caerse de espaldas. Y es que por si no os lo había dicho, me encaaaaaaanta hacer mermeladas caseras. Saben a lo que tienen que saber.... ¡¡a fruta!!
No eran listos los monjes ni ná, que todo lo envasaban. Que había excedente de fresas en temporada? No paaaaasa nada, se hacen unas conservas y ¡¡ya tenemos mermelada para pasar el invierno!! Es lo bueno que tienen las conservas, que puedes disfrutar de fruta que no se encuentra en todas las estaciones durante todo el año.
Aunque ya empiezan a verse las fresas en las fruterías, hoy en día es cada vez más fácil encontrar esta fruta congelada fuera de su época, sólo hay que dejarla descongelar y al lío con ella, que una buenas fresas bien valen una mermelada. A mi es de las que más me gustan, y así ya tenemos para una buena temporadita.
Si además queréis hacer un regalo (con esta o cualquier otra mermelada) sólo hay que esterilizar los tarros y embotar. Un papel mono y una cuerda de colores y voilà. Si además lo metéis en una caja con alguna otra elaboración casera quedaréis de lujo con el afortunado receptor de vuestro presente...