

En esta receta he optado por jengibre fresco, zumo de limón y su ralladura para darle a la mermelada de siempre un sabor renovado. Otros ingredientes como hierbas aromáticas, especias, licores y frutos secos son buenos aliados para dar un toque original y que sorprenda al degustar la mermelada.
Para conservarla yo solía hacerlo al baño maría en botes de cristal, pero desde que he probado a congelar la mermelada me parece mucho más rápido este método y la verdad es que da buen resultado. También podemos guardarla en la nevera y consumirla en aproximadamente un mes. 
¿Os ha gustado esta receta? Espero ver esas mermeladas y las diversas creaciones que se os ocurran con ella. ¡Etiqueta a #shoothecook en tu foto de Instagram para que no me la pierda!
Mermelada de higos y jengibre

La mermelada de higos es una receta que repito año tras año, siempre encuentro algo que añadirle para darle un toque diferente y la de este otoño es una mermelada de higos y jengibre.
Poner todos los ingredientes en una cazuela o cazo y cocinar a fuego medio-bajo durante unos 30 entonces retirar el trozo de jengibre y triturar con la batidora un poco los trozos que queden de higo, lo hago directamente dentro de la cazuela. Dejamos cocer otros 10 hasta que adquiera consistencia de mermelada, que será cuando al coger un poco entre dos dedos y separarlos se forme una hebra.
Para ahorrar tiempo la voy a congelar en vez de conservarla en botes al baño maría. Espera a que esté fría para meterla en el congelador.