
Hoy vamos a preparar una sencilla mermelada de moras silvestres; esto fue lo primero que pensé cuando vino mi hijo Pablo con un buen puñado de moras que habían cogido en el campo osea que nos ponemos al lío ya mismito.
¡Me acompañas a la cocina?
Lavamos muy bien las moras y las dejamos escurrir bien. Las colocamos en una cazuela con el azúcar y el limón; dejamos reposar un buen rato para que vayan soltando el almíbar.
Las llevamos al fuego y dejamos cocer removiendo de cuando en cuando para que no se peguen.
Estarán listas cuando al coger un poco con una cuchara de madera y dejar que caiga, lo haga como a gotas, que no caiga todo seguido, mas o menos unos 40-45 minutos.
Si queremos eliminar las pepitas (a veces resultan incómodas al comer) pasamos la mezcla por el chino y luego devolvemos la mezcla a la cazuela, añadimos un chorrito de agua y dejamos hervir unos minutos mas.
Al tiempo que vamos haciendo todo esto ponemos en una olla agua a hervir e introducimos los tarros y las tapas ; podemos poner un trapo en el fondo para que no choquen al hervir. Los tendremos, al menos, 20 minutos.
Los sacamos, con cuidado de no quemarnos, ayudándonos de una cuchara de madera y escurrimos bien.
Echamos la mermelada, en caliente, hasta casi el borde y cerramos enseguida.
Los ponemos BOCA ABAJO hasta que se enfríen y así hacemos el vacío. Etiquetamos y uno para comer y el resto a guardar.