Bueno si, en realidad si puedo compararlas. Las dos (casera y compradas) son exquisitas, pero las diferencias nutricionales y económicas si presentan diferencias. En las mermeladas caseras solo hay azúcar y fruta, en las otras...ya sabeis. Y en cuanto a lo económico, hay quien piensa que no merecen la pena. Yo no estoy de acuerdo, quizá sean un pelín más caras en cuanto a dinero, pero la diferencia es mínima en cuanto a lo que se gana de salud.
En esta mermelada he aplicado un proceso de conservación especial. Para evitar botulismo es preciso embotar correctamente las conservas caseras. por lo general, las mermeladas no suelen tener problemas de botulismo por su alta concentración de azúcar que actúa de conservante y por que la mayoría de las frutas empleadas en las mermeladas suelen tener una ph bajo (tienen más acidez) lo que hace poco probable el crecimiento de la bacteria del botulismo. A esto se le añade, el uso de limón en mermeladas, lo que nos da cierta seguridad en las mermeladas caseras. Pero no está de más hacer las cosas bien, ya que solo nos va a entretener una hora de nuestra vida y nos va a dar mas tranquilidad en el uso de las mermeladas. Yo he regalado varios tarritos, así que he seguido todos los pasos para hacer una buena conservación.
Programamos 30 minutos a 100º y velocidad 1. Al acabar, programamos 10 minutos mas a temperatura varoma y velocidad 1, pero quitamos el cubilete y ponemos el cestillo.
Una vez finalizado el proceso añadimos la hoja de gelatina neutra previamente hidratada y batimos 10 segundos a velocidad 4, luego esperamos que baje la temperatura y trituramos unos 15 o 20 segundos a velocidad 6. Comprobamos si tiene la textura que nos gusta (hay quien le gusta muy fina o quien prefiere con "grumos") y vamos a verter en tarros de cristal que previamente habremos esterilizado. Yo los dejo 20 minutos en una olla con agua hirviendo, botes y tapas. Luego los saco con cuidado (ayudándome de una espumadera o algo similar) y los dejo secar en el horno a 140º hasta que estén secos.
Vertemos la mermelada en los botes secos, poned una cucharilla para que le contraste de temperaturas no haga estallar los tarros.
Ahora para evitar cualquier tipo de problema de salud, debemos hervir de nuevo los botes llenos en una olla con agua fría hasta que los cubra. Una vez que el agua comienza a borbotear hervimos. 30 minutos será suficiente.
Dejamos que se enfríen antes de sacarlos del agua.Damos la vuelta a los botes y dejamos hasta su enfriado completo.
Al darles la vuelta, la tapa debe estar ligeramente cóncava, esto es, ligeramente arqueada hacia el interior del frasco. Eso significará que el vacío se ha efectuado correctamente.
Con este sistema, la duración de la conserva es más larga, 1 año, y se puede mantener sin frío, en sitio, fresco y seco y protegida de la luz. Yo normalmente las gasto en menos tiempo porque no hago grandes cantidades, pero espero que este mini tutorial os sirva de ayuda.

Y mientras se hace la mermelada, vamos a esterilizar los botes y sus tapas en agua hirviendo durante 20 minutos.
Al acabar, los secamos en el horno a 140º.
Ya tenemos los botes esterilizados y secos, ahora rellenamos con la mermelada.
Los cerramos bien
Y los volvemos a llevar a ebullición, esta vez con los botes llenos. Así nos aseguraremos una buena conservación. Dejamos enfriar dentro de la olla.
Una vez fría el agua, sacamos los botes y le damos la vuelta hasta su enfriado completo.