Un Brie francés untado en una rebanada de pan me resulta realmente tentador. O un queso azul, intenso, desmenuzado sobre mi ensalada, es un placer. O un Parmigiano-Reggiano bien seco, rallado encima de la pasta o de una sopa. No digamos combinar mermelada y queso, por ejemplo queso cheddar añejo sobre una tostada con un poco de mermelada de fresa… Podría seguir y seguir.
Yo, por mi, comería queso a cualquier hora del día. En parte, eso se debe a que el queso no solo es delicioso sino que encontramos mil variedades de queso. El queso siempre ha sido un descubrimiento para mi. Siempre hay un queso nuevo por descubrir con una nueva textura, un nuevo sabor y un nuevo maridaje.
Un gran maridaje de condimentos nos abre la puerta a nuevas experiencias. Los condimentos pueden elevar el sabor de un queso, resaltando notas inesperadas como hierba o nuez, y agregando complejidad en la textura a cada bocado.
Pero con tantas opciones de condimentos, elegir entre las mermeladas, las mostazas y la miel adecuadas puede resultarnos abrumador ¡pero divertido! Las mermeladas son el maridaje perfecto de una tabla de quesos. Hay una variedad de mermelada para cada tipo de queso. Por ejemplo, para los cremosos mejor mermeladas con carácter que creen sabores interesantes.
Preparar una tabla de quesos es una opción perfecta cuando tenemos invitados en casa. Si los maridamos con la mermelada idónea mejoran en sabor y adquieren nuevos matices.
Ideal con queso fresco o Parmigiano-Reggiano
Elaborada con pétalos naturales de rosa, con un sabor fresco y aromático. La podéis encontrar en establecimientos gourmets pero si no la encontrais podéis animaros a preparar la receta de mermelada de pétalos de rosa que OKdiario nos ofrece. Tal como nos cuentan, la jalea o mermelada de pétalos de rosa se considera un verdadero valor agregado a la gastronomía, pues aporta color, aroma, textura, sabor y originalidad en el emplatado.
Una Jalea de pétalos de Rosa que me encanta es la de Can Bech. Tal como nos explican en su web, la palabra “Jalea” viene del término francés “gelée” que significa helado, ya que las flores o frutas que se añaden quedan suspendidas en la jalea como si estuvieran congeladas.
Sugerencia de Can Bech para su jalea: combinar con fresones y una capa de cava rosado, con un queso fresco y con nísperos en almibar.
Ideal con: Brie, Camembert o un Emmental
Es una mezcla dulce y salada de manzanas y cebollas caramelizadas perfumadas. La acidez de las manzanas y el dulce de la cebolla casa bien con quesos como el Camembert y, además, esta mermelada subraya la dulzura frutal del suizo.
Si no tenéis mermelada de manzana y cebolla podéis acompañar estos quesos de diferentes mermeladas de frutos rojos, de melocotón o incluso de tomate.
Ideal con: Manchego, Gouda o Fontina
La mermelada de manzana agria y dulce se ha puesto de moda. Excelente la combinación con estos quesos grasos. Si no disponéis de mermelada de manzana servidlos con un poco de membrillo y unas nueces.
Ideal con: Mozzarella fresca, Burrata o Ricotta
Esta miel dulce y picante combina increiblemente con carnes, verduras, guisos, pizzas, cócteles y adobos. La miel picante también marida deliciosamente un queso cremoso como la burrata fresca o ricotta, contrastando la dulzura picante de la miel con el queso queso suave y lechoso. La miel es un edulcorante natural con grandes beneficios para bnuestra salud ya que es antioxidante, antibacteriana y contiene enzimas que ayudan a la digestión.
Ingredientes:
Preparación:

Mermelada de limón con queso de cabra fresco suave El queso de cabra fresco y el sabor ácido de la mermelada de limón logran un equilibrio encantador con un sabor delicado.
A los quesos fuertes les va muy bien la mermelada de higo, que ayuda a rebajar su intensidad y equilibra el paladar.