
¡Muy buenas, gastrolovers! En este post encontraréis:
Me encantan las ferias de alimentación e intento ir a todas las que puedo. Se conocen muchos productos nuevos presentados directamente por los productores o empresarios, se pueden cerrar colaboraciones y negocios, probar delicias preparadas por los mejores chefs, asistir a conferencias y conocer a mucha gente nueva así cómo las últimas tendencias nacionales e internacoinales en alimentación.
Este año he tenido la suerte de poder asistir a Alimentaria, una de las ferias de alimenatción más importantes del sector.
Podéis ver todos los ponentes aquí.
Quién organizó y presentó esta serie de conferencias y mesas redondas, fue Cristina, más conocida cómo Garbancita, que es la primera blogger que empecé a seguir hace 5 años. He querido conocerla en persona muchas veces, pero nunca se han dado las circunstancias para poder coincidir con ella…¡Esta vez si!
Siempre me ha gustado mucho Garbancita por su estilo directo, claro y sin tonerías. Si algo le gusta, lo dice, y si no le gusta, también. Mola. Me encantó charlar con ella.
ALIMENTARIA: MIL Y UNA COSAS QUE EXPERIMENTAR
Este año, en Alimentaria se podían realizar las siguientes actividades:
Además se podían hacer catas de queso en el espacio de “España, el país de los 100 quesos” y descubrir el mercado Halal en el Halal Supermarket .
¿Y los productos sin gluten, sin lactosa y sin azúcar…?
Quizás os estéis preguntando dónde queda un espacio para personas que comen sin gluten, sin azúcar y sin refinados…
Pues eso mismo me pregunté yo…A pesar de que había un espacio llamado ” Healthy foods” que contaba con algunos expositores muy interesantes que tenían propuestas sin gluten, eco y/o vegano, la oferta era un poco limitada en lo que a la alimentación “sin” se refiere. Sobre todo si la comparamos con el total de expositores y teniendo en cuenta la relevancia que está teniendo este tipo de alimentación.
Lo que si hubo fue una conferencia a cerca de la tendencia de los “productos sin”, la cual finalmente me perdí por un total agotamiento…Cosas de la vida, no se puede estar en todo…
Me quedo con una empresa que he conocido que me ha encantado, se llama Biotrap y está capitaneada por Jesús, quién hace unos helados ecológicos, veganos, sin gluten, raw y halal hechos con la fruta de su huerta, que os caéis de espaldas…¡Tienen un sabor y una cremosidad increíble! Jesús nos invitó a ir a visitarlo y conocer las instalaciones,¡ invitación que aceptamos encantados! Pronto iremos y os lo contaré todo…
Biotrap es una de las empresas amparadas por la marca Sabor a Málaga.
…Pero llega la hora de descansar y comer algo…
Tras dar varias vueltas, encontré emocionada un bocadillo etiquetado cómo “Gluten, dairy, nuts,…free” en la cadena “Good fod 2 go” en el recinto de Alimentaria…
LA ESTAFA DEL BOCADILLO VEGETAL ” SIN GLUTEN, SIN LACTOSA Y SIN FRUTOS SECOS”:
Como os estaba contando, me emocioné mucho al entrar en “Good food 2 go” y ver que tenían opciones para mí sin tener que abandonar el recinto de la Fira. Imaginaos la situación, vi el cielo abierto tras cerca de 4 horas de conferencias…
Cogí emocionada el bocadillo, pasé por caja, me senté, volví a chequear que en el envoltorio realmente ponía “Dairy, gluten….free”, lo abrí y un intenso olor a queso llegó a mi nariz.
“Qué raro”, pensé…”Alomejor es un queso vegano muy conseguido”…pero al ver que todos los ingredientes vegetales que aparecían en el envoltorio habían sido sustituidos por una loncha de queso, una rodaja de tomate y mayonesa, preferí preguntar antes de tener que irme a casa por dolores de estómago y esas cosas. Llamadme rara…
Imagen: /www.firabarcelona-guestevents.com/
La chica, que he de decir parecía algo preocupada y que en todo momento fue muy amable, se dirigió a su encargado con mi bocadillo en la mano y le explicó la situación.
El encargado, cogió mi bocadillo, lo soltó en la barra (sin plato ni nada por el estilo…) y empezó a levantarle la voz a la chica diciéndole que porqué no miraba el papel que le había dejado al lado de la caja dónde ponía la traducción de “dairy free”.
Imaginaos mi cara…yo estaba flipando.
Me miró y, mirando de reojo el bocadillo que había dejado sobre la barra, me preguntó:
Dirigiéndose a la camarera y metiendo la mano en la caja para soltar a modo de golpe un puñado de monedas sobre la barra, le dijo:
Me miró, vió que me estaba enterando de todo, y me devolvió los 4 euros y pico que costaba el bocadillo con una rodaja de tomate, una loncha de queso y un poco de mayonesa, y desapareció a toda prisa.
Yo volví perpleja a mi mesa, pensando qué hacer…si poner una hoja de reclamaciones, subir toda la historia a instagram con unos buenos hashtags,…
Pero una cosa así hay que digerirla…es bastante increíble mientras está pasando.
Decidí acercarme a otra camarera y explicarle que si algún alérgico comía esos bocadillos, supondría un peligro para su salud. La chica me miraba con incredulidad, pidió disculpas, lo comentó con otra camarera y se fueron a retirar los bocadillos recolocar los bocadillos bien ordenaditos.
Yo seguía flipando.
Me quedé un buen rato allí sentada, esperando a que retiraran los bocadillos. Pero ese momento nunca llegó.
He estado pensando mucho si contar esto o no, me consta que no es lo mismo contárselo a la vecina, que publicarlo en un blog, pero creo que estas cosas hay que denunciarlas.
Sé lo estresante y difícil que puede llegar a ser la hostelería, lo he mamado desde pequeña. Sé que todos cometemos errores, que los días con muchos clientes son más difíciles y que a veces las cosas no salen tan bien cómo nos gustaría.
Pero también sé que lo primero es la salud y que para tener un negocio de hostelería hay que tener la suficiente responsabilidad para entender que esta actividad, mal ejecutada, puede causarle daños importantes a las personas.
Si un zapato no te queda bien, lo devuelves y aquí no ha pasado nada, pero si comes algo en mal estado o mal etiquetado, te puede costar la salud. Y con la salud, cómo todos sabemos, no se juega.
Aún perpleja, le conté esta historia a una persona que conocí esa tarde y que me ofreció avisar a la prensa para contarlo todo. Aquello me pareció un poco exagerado en ese momento, pero ahora pienso que debería de haber hecho algo más…
¿Os ha pasado alguna vez algo así? ¿Qué hubiéseis hecho en mi situación?
Yo lo que hice fue llevarme un tupper el resto de los días con comida del Teresa Carles y del Flax & kale. Mi buena experiencia en este último os la contaré en otro post, por que veo que ya me estoy enrrollando mucho…
Mini pizzas raw en Flax & Kale
