Aunque yo desde el viernes ya me consideraba "oficialmente" de vacaciones. Hoy, al ser el último día, ha sido muy "light", menos por el hecho de que me ha tocado ir a Alicante ciudad a arreglar unos papeles que espero se resuelvan a mi favor. Supongo que odiais el papeleo tanto como yo, así que quería quitármelo de encima lo antes posible, y poder irme tranquila y libre de obligaciones.
Me despido temporalmente con una receta 100% invernal y que en mi casa no solemos cocinar casi nunca, pero después de esa semana a dieta por las molestias de estómago comprenderéis que me moría por comer un plato contundente y recuperar fuerzas. Así que nada mejor que estas migas. 
En una cazuela de barro o sartén, calentamos un chorrito de aceite de oliva y empezamos sofriendo la panceta bien picadita así como los chorizos. Cortamos los dientes de ajo por la mitad y los añadimos con piel a la cazuela. Rehogamos para que suelten la grasita y queden los ingredientes doraditos. Se echa una cucharadita de pimentón. Cortamos el pan a cuadraditos pequeños y los vamos echando poco a poco mientras removemos. Una vez añadamos todo el pan, seguimos removiendo y partiéndolo ayudándonos de la cuchara de palo para que se vaya desmenuzando y quedando en migas, hasta que estas absorvan toda la grasita y el pan quede seco. Cuando las migas queden doraditas, apagamos y servimos.
