Mamá-mamá-mamá-mamá-mamá
Dónde-está mi osito-Dónde está mi osito-Dónde está mi osito
Porfa-porfa-porfa-porfa porfa
No lo encuentro-No lo encuentro-No lo encuentro-No lo encuentro
¿Has buscado en su sitio? ¿En la cesta de los juguetes?
No lo encuentro-No lo encuentro-No lo encuentro-No lo encuentro
Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Toma, aquí está. En la f..king dichosa caja de los juguetes.
Ahora puedo volver a meterme debajo de la ducha y aclararme el pelo. No sin antes secar el charco de agua que he dejado por el pasillo.

Así que para despertar su interés en el mikado real, hemos pasado primero por el mikado dulce.
La propuesta de este mes para el Reto ¡Qué rico Mami! ha venido de la mano de mi queridísima Elena Perez. Elena es la creadora del blog El Pastelito Valiente que no es otra cosa que DELICIOSO en sus propuestas culinarias y en su estilo y buen gusto. Nos ha pedido preparar una receta de GALLETAS de cualquier tipo. No había más condiciones que que participaran los niños en su preparación, lo cual ha sido muy bonito porque nos ha obligado a pasar un ratito con ellos, y a dejar de un lado los perfeccionismos con los que veces nos obsesionamos un poco. Y eso que yo soy más bien de rollo "rústico-imperfecto" en la cocina.
Mi elección fueron las galletitas Mikado en versión casera porque me sirvió también para explicarles que existe un juego de verdad que se llama así y porque me pareció que se prestaba mucho al entretenimiento porque lo de hacer gusanitos de masa en plan plastilina es una oferta de ocio difícil de rechazar entre los 4 y 7 años. En este caso veréis que la longitud de los palitos dista mucho de ser la misma en todos los casos. A veces porque salieron así y a veces porque se nos rompían. Pero nos fuimos comiendo los trocitos en el proceso.
Otra cosa buena es que lo hicimos en dos días distintos, porque a veces se cansan y te dejan allí con "el pastel" -nuncamejordicho-. Así que hicimos la fase de plastilina y hornear los palitos un día, y al día siguiente la de pintura y decoración con chocolate y sprinkles varios. Ahí está la peque en plena faena. Lo de vestirse de enfermera para cocinar no sé a qué vino pero muchas veces ya no me hago preguntas.
Aquí va la receta.
Ingredientes
75 grs de mantequilla a temperatura ambiente
50 grs de azúcar glas
1 pizca de sal
1 huevo
20 grs de almendra molida
130 grs de harina de todo uso
Chocolate de cobertura para fundir y bañar
Almendra crocanti, pisctacho molido, sprinkles de colores o cualquier otro adorno que os guste.
Preparar la masa poniendo en un bol la mantequilla con el azúcar glas y la sal y batir hasta que quede cremoso.
Añadir el huevo, la almendra y la harina y mezclarlo todo bien hasta que podamos hacer una bola que no se pegue. Puede que necesitemos algo más de harina dependiendo del tamaño del huevo. Si es muy grande, la masa quedará más húmeda y pegajosa y necesitaremos añadir un poquito más de harina para poder manejarla. Hacer una y aplastarla en forma de disco, envolverla en papel film y meterla una hora en la nevera para que se endurezca.
Precalentar ahora el horno a 160º
Sacar la masa del frigorífico, ir tomando pedacitos y hacer bastoncitos haciendo rodar la masa por la encimera.
Ir depositándolos con cuidado en la bandeja de horno forrada con papel sulfurizado y hornear unos 10 12 min, hasta que estén doraditos.
Dejamos enfriar en la bandeja unos 5 min hasta que se endurezcan y luego pasarlos a una rejilla para que se enfríen del todo.

