Como bien sabéis, en mi familia nos encanta el merengue a todos, asi que las tartas que llevan merengue nunca fallan.
En el mes de Abril preparé por primera vez esta tarta, y tuvo tanto éxito que en el mismo mes llegué a prepararla tres veces para diferentes celebraciones. Gustó tanto que se queda en mi recetario para siempre.
Además preparándola con un robot de cocina tipo Thermomix o Mycook la tenemos lista en un momento, aunque de forma tradicional también se prepara muy fácil y rápido.


Ir poniendo en bandejas de horno forradas con papel de hornear, pinchar bien con un tenedor o similar, colocar encima del hojaldre otro papel y encima de éste otra bandeja de horno para que el hojaldre no suba.
En un bol metálico al baño maría al fuego, montar con varillas eléctricas todos los ingredientes, hasta que se forme el merengue, tardará unos minutos.
Preparación del merengue en Thermomix o Mycook:
Con el vaso y mariposa bien limpios de grasa y secos, introducir todos los ingredientes y programar 10 min. 50º, vel. 4.
Llenar una manga pastelera y llevar a la nevera.

Para preparar la crema pastelera:
En un vaso batidor, poner todos los ingredientes de la crema y triturar. Pasar a un cazo al fuego y cocer a fuego lento removiendo con varillas continuamente hasta que espese, sin llegar a hervir para que no se corte.
Llevar a una manga pastelera y reservar en la nevera hasta que enfríe.
Preparación de la crema pastelera:
Sin lavar el vaso de hacer el merengue, echar todos los ingredientes al vaso y programar 8 min. 90º, vel.4. El tiempo depende de la temperatura a la que estén los ingredientes.
Llevar a una manga pastelera y reservar en la nevera hasta que enfríe.


Si no tenéis soplete para quemar al final el merengue, podéis comenzar extendiendo éste en una de las láminas de hojaldre horneadas en una capa fina, reservando casi todo el merengue para otra de las capas del milhojas. Espolvorear almendra y gratinar un poco para que tome color, sin quitarle el ojo de encima pues se tuesta en un abrir y cerrar de ojos. Dejar enfriar.

Extender la crema pastelera sobre ella con ayuda de la manga pastelera.

Colocar de nuevo otra lámina de hojaldre. Yo aproveché los recortes de los lados de las otras dos láminas.



Cubrir de nuevo con una capa fina de merengue y alisar con la espátula o dando formas con una cuchara.



