Aunque la globalización y la oferta nos llenan el frutero de gran variedad de frutas, la reina del invierno es la naranja, fresca, dulce, jugosa y repleta de vitaminas y sabor. Ideal para aromatizar estos mini bizcochos junto con unas ramitas de romero, una combinación que funciona muy bien.
Ingredientes
2 c/s de ralladura de piel de naranja
125 ml de zumo de naranja
300 g de azúcar
3 huevos
375 ml de aceite de oliva virgen extra
300 ml de leche
300 g de harina
1/2 cucharadita de levadura
1/2 bicarbonato
1/2 sal
2 c/s de hojas de romero picadas Para el glaseado
350 g de azúcar glass
2 c/s de zumo de naranja Para 27 minibundts de 75 ml de capacidad.
Preparación
Preparar las bandejas con los moldes de silicona y reservar.
Precalentar el horno a 180 º con calor circular.
Preparar y pesar los ingredientes.
Mezclar el azúcar con la ralladura de naranja y con una espátula frotar hasta que estén bien mezclados y el azúcar esté húmedo y bien aromatizado.
Incorporar los huevos y batir, con ayuda de un robot o a mano si estamos bien entrenados, hasta que la mezcla tenga un color suave y esté espesa. En este proceso le incorporamos aire. Tamizar la harina con la levadura, la sal y el bicarbonato.
Incorporar a la mezcla alternando los líquidos, ( leche y zumo) con los secos, (harina, levadura, bicarbonato y sal). Mezclar sin batir, lo justo para incorporar los ingredientes. Por último añadir el romero bien picado.
Preparar el glaseado disolviendo el azúcar glass en el zumo de naranja hasta formar una crema. Mojar la parte superior de los bundts en ella, girar y dejar que escurra hacia abajo. También podemos rellenar con este preparado el interior de los pastelitos.