Los eclairs no son unos dulces que a mí me gusten mucho, pero a mi marido si que le gustan, de forma que por él hice unos sin mucho convencimiento, el resultado a él le encanto. El fallo es que los hice de tamaño mínimo (no se en que estaría pensando al poner la boquilla de la manga pastelera ....)
Los ingredientes y cantidades son: - 80 ml de leche entera - 80 ml de agua - 70 gr de mantequilla - 100 gr de harina - 2 huevos - 10 gr de azúcar - pizca de sal
Ponemos en un cazo la leche, el agua, la sal, el azúcar y la mantequilla en trocitos. Ponemos a fuego fuerte hasta que se derrita la mantequilla y el líquido ebulla fuerte durante unos segundos (el líquido espesa).
Quitamos del fuego y añadimos la harina moviendo enérgicamente hasta que no quede nada de harina seca.
Volvemos a ponerlo a fuego durante un minuto para que se seque la masa, de modo que no se pegue ni a la espátula ni a la cacerola (retiramos la cacerola del fuego si vemos que se quema el fondo). Incorporamos como 2/3 de huevo bien batido, mezclamos y vemos la consistencia de la masa (debe quedar que se pegue a la espátula y luego caiga, no que se resbale poco a poco), añadimos huevo hasta que quede esa consistencia.
Se pone la masa en una manga pastelera, se da forma a los eclairs en la placa del horno y se pintan con el huevo sobrante. Recordar poner una boquilla de unos 16-20 mm. Se pone en el horno caliente a 150ºC y se hornea durante unos 50 - 60 minutos.
El resultado, aunque parecen huesecitos, a mi marido le ha encantado. Los ha mojado en miel y se los ha comido en 2 veces.