
Con algo más de margen que la semana pasada, estoy de vuelta por aquí con mi propuesta para el segundo de los #retoslimoneros que nos propone La Lechera este verano. En esta ocasión, nos invitan a elaborar una receta de polos o helados que contengan limón y leche condensada.
El smoothie de aguacate, limón y leche condensada que preparé para el primer reto estaba tan requetebueno, que dudaba de mi capacidad para poder hacer algo que estuviera a la altura. Pero me quedé corta. He superado con creces mis expectativas. La receta de hoy os aseguro que, como poco, iguala el nivelazo de la anterior. Fácil, con una apariencia de quitar el sentido y encima deliciosa nivel supremo. Son unos mini helados con un interior híper cremoso y elaborados a base de curd de limón (casero, por supuesto) y leche condensada y cubiertos por una crujiente capa de chocolate blanco. De verdad, os prometo que quedan súper cremositos, y sin necesidad de heladeras ni aparatejos imposibles. Por último, para rematar el pecado, y por eso de decorarlos un poquito (y una, que es barroca por naturaleza -sólo tenéis que echar un ligero vistazo por las fotos de las tartas que elaboro en el obrador-), no me pude resistir a espolvorear unas miguitas de cookies sobre la cobertura de chocolate. Y es que, últimamente, otra cosa no habrá, pero galletas y pruebas de galletas y masas de galletas tengo para dar, tomar y regalar.
No me enrollo más, y os dejo ya mismo con la receta de estos mini magnum, bien fresquitos, con un sabor delicioso, un interior cremosísimo, con el punto justo de dulzor y una cobertura de chocolate blanco que hace que cada mordisco sea puro deleite.
Mini magnum de curd de limón y leche condensada:
INGREDIENTES (salen 8 minis)
- Para el curd de limón:
- Para los helados:

PREPARACIÓN
- Para el curd de limón:
- Para los helados: