PREPARACIÓN:
Lo primero que tienes que hacer es poner un poco de mantequilla en un cuenco y fundirla en el micro. Ten cuidado de que no se queme, no seas bruto.
Estira la lámina de hojaldre sobre la mesa -bien limpia, por supuesto- y píntala con un poco de la mantequilla que has fundido. Puedes ayudarte de un pincel, un trozo de papel absorbente o simplemente de una cucharilla.
Espolvorea el hojaldre con una finísima capa de azúcar. Después, corta la masa en tiras de unos 4-5 cm de ancho por unos 18cm de largo.
Corta la tableta de chocolate en finos bastones de 4 cm de largo. No importa que se rompa, piensa que eso luego se fundirá y no se notará.
El truco a la hora de montar las napolitanas es el siguiente. Toma una tira de hojaldre, ponle un bastón de chocolate y dale una primera vuelta, pon otra trozo de chocolate y acaba de enrollarlo todo. Aprieta un poco el final para que no se abra al hornearlos.
Repite esto con todas las napolitanas y píntalas por encima con huevo batido para que queden con ese dorado que a todos nos gusta.
Mételas en el horno a 180ºC durante unos 15 minutos. El tiempo ya sabes que es relativo, porque cada horno es diferente. Por eso, estate atento y sácalas cuando se hayan puesto doradas.
Deja que se enfríen un poco. Te lo comento así como consejo -con el paladar aún quemado-. Ya sabéis que siempre pienso en vosotros.
Como veis son facilísimas de hacer, no se tarda na, no manchas na, no te gasta na y están INCREÍBLES. Tenéis que hacerlas sí o sí.
Puedes cambiar el relleno y ponerle cabello de ángel, crema de cacahuete, Nutella, jamón y queso... En fin, lo que quieras. Y como siempre, a cocinar filibusteros, que el mundo se va a acabar.