Mini-tartas de queso



Esta es una de esas recetas que, desde que la lees, sabes que la vas a hacer más pronto que tarde. 

La copié del blog "Guindilla y Canela" (cuyas fotos son infinitamente mejores que las mías, jajaja).

Y nos han gustado tanto que creo que los vamos a repetir muchas veces. Esta Navidad, por ejemplo, porque son un bocadito delicioso, y mucho más fáciles de repartir que las tartas tradicionales. 

Y, si tenéis en casa a alguien que no sea muy partidario de las tartas de queso, estas tartitas pequeñas sí que se las suelen comer muy a gusto.

Me han quedado un poquito más cuajados que a ella ("gracias" a mi horno, jejeje), pero riquísimos de sabor.

Son ideales para una merienda, para acompañar un café o un té, o para esas ocasiones en las que nos apetece tomar algo dulce de postre pero no queremos una ración demasiado grande ni algo que nos resulte un poco pesado o empalagoso.

Con frambuesa nos han encantados, pero tengo que probar con Nutella apta para diabéticos.

Como siempre, las he hecho sin azúcar, y con queso "light", pero os pongo también las cantidades de azúcar. Y os anoto las dos versiones: con y sin Thermomix.

Si queréis un postrecito sencillo y bueno para rematar las cenitas navideñas, y salir un poco del turrón, mazapán y polvorón tradicionales, aquí tenéis estas tartitas.



INGREDIENTES

(Para 10-12 minitartas)

Para la base:

- 8-10 galletas. Yo utilicé las "Marbú María Dorada 0% azúcares, y la receta original lleva 8 galletas Digestive

- 40 gramos de mantequilla o margarina (yo puse mantequilla)

Para el relleno:

- 350 gramos de queso tipo Philadelphia (en mi caso, usé Philadelphia Light)

- 2 huevos grandes

- 120 gramos de azúcar o 70 de un edulcorante que se pueda hornear (tagatosa, sucralosa...). En cualquier caso, probad el punto de dulzor antes de verter la crema en los moldes

- 1 cucharadita de extracto de vainilla

- 1 cucharadita de maizena

- Para decorar: Frutos rojos (yo utilicé frambuesas), o Nocilla, Nutella o nata montada, o virutas de chocolate.



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 180º.

Pulverizamos las galletas (con picadora, Thermomix u otro robot de cocina, molinillo de café, o incluso con el "viejo" sistema de poner las galletas en un paño e ir pasando el rodillo por encima hasta triturarlas).

Ablandamos la mantequilla durante unos segundos en el microondas, y mezclamos con las galletas, con una espátula de cocina o cuchara de madera, hasta que esté bien integrada la mantequilla y nos quede una mezcla pastosa.

En Thermomix: ponemos las galletas troceadas en el vaso, y damos varios golpes de Turbo hasta que estén completamente pulverizadas. 



Agregamos la mantequilla troceada, y programamos 3 minutos, 37º (o 40º, según los modelos), velocidad 3, hasta que esté todo bien mezclado.



En una bandeja de magdalenas o "cupcakes", colocamos las cápsulas o papelitos de magdalenas. 

Vamos formando la base, poniendo una cucharada sopera de la pasta de galletas en cada moldecito. Con la mano, o con el dorso de una cuchara, igualamos y aplanamos la base, para que quede firme.



Pondremos en la Thermomix o en el vaso de una batidora los ingredientes de la crema, y batimos hasta formar una crema, sin que queden grumos. En Thermomix, programaremos 2 minutos, velocidad 3, sin temperatura (y comprobamos si está todo bien mezclado).



Y vamos vertiendo en cada moldecito la crema, con cuidado, sin que llegue hasta arriba del todo (pero teniendo en cuenta que no va a crecer la masa y desbordarse).



Introducimos la bandeja en el horno, y bajamos la temperatura a 150º. Horneamos durante 40 minutos, aproximadamente.

No abráis el horno hasta el final, para que no se rajen. Y no os preocupéis si se hinchan un poco, después bajarán.  

Cuando los pastelitos se vean firmes (mover un poco la bandeja para comprobarlo), apagamos el horno y dejamos dentro la bandeja hasta que se enfríen. Después, los refrigeraremos al menos durante 2 horas.

Decorar al gusto, con nata o nutella y la manga pastelera, con frutos rojos, o con virutas de chocolate por encima.

Se pueden servir con o sin el "papelito".



Dice "Guindilla y Canela" que aguantan bien un par de días en la nevera. En casa sólo duraron 1 día, jejeje.