Mini tartitas de limón




Los formatos de postres individuales son mis favoritos.


Cada uno tiene su propia ración y visualmente son muy atractivos.

Las tartas en versión mini tienen su encanto, pero también su inconvenientes. Hay que disponer de mini moldes o aros de emplatar como he hecho yo. Así que ya os digo que si no tenéis estos aros, podéis hacer la tarta en grande. Os va a quedar igual de rica.

Estas mini tartitas de crema de limón no llevan gelatina, ni cuajada, ni se hornean. Son muy fáciles de hacer y quedan, ya lo podéis ver en las fotos, muy bonitas. Es una receta de una de las revistas thermomix, pero, como es habitual en mi, he hecho algunos cambios.

Me encantaría que las preparáseis porque están muy ricas.

INGREDIENTES:



Para la base:

150 gr de galletas tipo María

70 gr de mantequilla a temperatura ambiente

Para el relleno:

100 gr de azúcar

2 huevos

190 gr de nata de la de 35% de grasa

60 gr de leche

25 gr de maicena

ralladura de piel de limón

100 gr de zumo de limón



Para adornar:

4 cucharadas de azúcar moreno

unas hojitas de menta

frambuesas



PREPARACIÓN:

Ponemos las galletas y la mantequilla blanda en el vaso de la thermomix y trituramos 10 segundos a velocidad 8. Podemos hacer esto con la batidora normal.






En una bandeja ponemos papel de horno y cuatro aros de emplatar encima. Sacamos la mezcla y la repartimos en los cuatro aros. Aplastamos bien y reservamos en la nevera.




Vamos con la crema. Echamos en el vaso de la thermomix el azúcar, los huevos, la nata, la leche...



Seguimos con la maicena, la ralladura de limón y el zumo de limón. Cocinamos durante 8 minutos a 90º y velocidad 3. Sin thermomix lo haremos en un cazo amplio. Batimos los ingredientes y los calentamos a fuego medio sin dejar de remover hasta que espese.



Vertemos la crema sobre las bases de galleta y dejamos enfriar en la nevera unas horas. Mejor de un día para otro. Para desmoldar nos ayudamos del papel vegetal y colocamos las mini tartitas en platos individuales.






Antes de servir, espolvoreamos sobre cada una el azúcar moreno y con un quemador o soplete de cocina la quemamos. Adornamos con unas hojitas de menta y frambuesas.








Mirad que cosa mas bonita. Quedan simplemente deliciosas, cremosas y perfectas para cualquier ocasión.



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