- 1 calabacín grande.
- Queso rallado.
- Tomate.
- Orégano.
- Pechuga de pavo, tranchetes, salmón, cecina…
- Sal y aceite.
Sacamos el calabacín y le echamos los ingredientes por encima como si fuera una pizza, ponemos una base de tomate, un poco de queso rallado y luego añadimos nuestro ingrediente favorito: tranchetes, pechuga de pavo, salmón, cecina… Metemos otros 5 o 10 minutos hasta que el queso se ha deshecho y cuando sacamos echamos un poco de orégano y ya está listo para comer.