El año pasado empecé a compartir con vosotr@s mis libros de cabecera y mis conciner@s favorit@s. Ya os hablé sobre Miss Dahl y Lorraine Pascale y hoy le toca a otra cocinera que es un referente en mi cocina, María Amil.
Os conté su historia en este post, así que ya la conocéis.
De pequeña no comía muy bien, a mi madre le traía frita. Luego pasé de no gustarme nada a gustarme todo, todo menos el cordero, que ya sabéis los que me conocéis y seguís este blog, que no puedo con él.
Recuerdo que mi madre siempre me preguntaba delante de la gente "Mariloli, ¿qué comida te gusta más?" Y yo contestaba, "Lo que hace mi madre es la mejor". Y mi madre se sentía la mejor mejor cocinera y madre del mundo.
Y es que tengo que reconocer que en mi familia materna cocinan todos o casi todos muy bien. Empezando por mi abuelo, que me hacía una sopa de ajo a la que no me podía resistir. O mi abuela que hacía unas migas increíbles. Mi tío Francisco nos descubrió los huevos pasados por agua y los purés de legumbres.
¿Y qué voy a decir de la cocina de mi madre? ¡Es la mejor! Algunas de sus recetas que he cocinado y compartido con vosotr@s son: