- Ingredientes: 1 taza harina de arroz glutinoso 1/4 taza de azúcar 1 taza agua (o un poco más) Almidón de patata o Maizena 12 frambuesas 1 tableta de chocolate blanco para fundir (180g) - Elaboración: 1. Pon el agua y el azúcar en un bol y mezcla bien. 2. Añade la harina de arroz tamizándola y mezcla de nuevo hasta obtener una pasta cremosa. 3. Pon la mezcla en un microondas y calienta durante 2 minutos, tapado con papel film. 4. Saca y remueve. Calienta 2 minutos más o hasta que veas que la masa coge una consistencia más sólida y semitransparente 5. Al sacar, remueve rápido con cuidado de no quemarte, puedes ayudarte con un mortero. 6. Pon un poco de almidon de patata en una superficie plana y espolvoreate las manos con lo mismo. 7. Saca la masa caliente del bol con las manos o una espátula. Con cuidado. Déjala enfriar un poco y amasala bien añadiendo más almidón si hace falta. 8. Mientras la masa enfria, derrite el chocolate blanco con un poco de agua o leche en un cazo al baño maría o con toques de 10s en el microondas. Remueve sin parar hasta obtener una textura cremosa sin grumos. Controla para no pasarte de temperatura o el chocolate blanco se cortará. Dejar enfriar un poco. 9. Sobre un papel encerado o de horno, coloca 12 cucharadas soperas de chocolate blanco separadas entre ellas. 10. Sobre cada cucharada de chocolate, coloca una frambuesa mirando hacia arriba. Mételo en la nevera unas horas o en el congelador no más de 10-15 minutos. Para que el chocolate endurezca un poco, pero no demasiado. 11. Divide la masa de mochi en 12 bolitas. 12. Trabaja las 12 piezas aplanándolas en redondas, con las manos o ayudándote de un rodillo. 13. Saca las frambuesas con chocolate de la nevera. Cada pieza se despegará fácilmente del papel encerado, sino ayúdate con un cuchillo. 14. Coge cada pieza y colócala con la frambuesa hacia abajo cobre la masa de mochi. Cierra cada mochi formando una bola. Repite el mismo proceso 12 veces. Nota: La pasta de mochi también puede cocerse al vapor, sobre un trapo húmedo un mínimo de 20-25 min hasta conseguir una masa mucho más sólida y semitransparente. Si quieres conservar los mochis, puedes guardarlos en la nevera. Sacarlos una hora antes de la nevera para servir. Están mucho más ricos a temperatura ambiente a menos que tu zona sufra de temperaturas muy altas.