Hola amigos, hoy toca reto de Color y sabor de temporada, y la verdura elegida para este mes ha sido el ajo, ¿y porque pongo el mojo de tomate si la receta va de ajo? Pues muy sencillo, los mojos en canarias llevan ajo. ¿Habéis estado en Las Islas Canarias alguna vez? la gran mayoría de las personas conocen el archiconocido mojo picón aunque luego busquen la receta de este y se les parezca bien poco al mojo que comieron en algún restaurante con papas arrugadas y el caso es que cada uno prepara el mojo de un modo diferente aunque también he de decir que el mojo de tomate es uno de los más preparados y que tal vez el que te pusieron en aquel restaurante era el mojo de tomate.
En mi opinión el mojo de tomate es tan popular pues con un par de tomates aumentas la cantidad de mojo, es que aquí nos encanta, no hay reunión de amigos en la que falte el mojo rojo, ya sea con pimentón, tomate o pimientas en La Palma. 
Quiero desmentir algunos mitos que a veces leo cosas acerca del mojo y las papas arrugadas.
El mojo y las papas arrugadas no forma parte de nuestra dieta diaria, no señores comemos la papas (patatas) de muchas formas diferentes, es más las papas arrugadas está relacionadas a días especiales como asaderos (barbacoas), días festivos en los que nos reunimos los amigos y la familia o alguna comida en concreto, pero en el día a día no es lo más habitual.
Existen muchas variedades de mojos, sí, no solo comemos el mojo picón, como digo cada isla tiene un mojo predilecto y en cada isla se preparan diferentes mojos rojos.
Los mojos verdes se suelen preparar para acompañar a pescados, siendo los rojos para carnes.
Ingredientes:
3 tomates maduros
100 ml. de aceite de oliva
2 cucharadas de vinagre de vino
1 cucharada de cominos
6 o 7 dientes de ajo (según lo picante que te guste)
una pizca de sal gruesa
una pizca de azúcar (opcional, para quitar la acidez del tomate)
No tengas miedo de aumentar las cantidades pues el mojo de aguanta en la nevera varios días, me atrevo a decir que incluso semanas.
Elaboración:
Escalda los tomates en agua caliente para que te sea más fácil quitarles la piel. Se comienza haciendo dos cortes en forma de cruz en la base de los tomates, mientras pones a a hervir agua y cuando hierve colocas los tomates dentro un par de segundos, luego los sacas esperas a que se enfríen un poco y les retiras la piel con facilidad.
Coloca en el vaso de la batidora de brazo (minipimer) los dientes de ajo pelados, el comino, la sal y los tomates pelados y sin semillas. Tritura esto y cuando esté añade el aceite y el vinagre y continua batiendo hasta que todo se integre.
El mojo antes se hacía en el almirez machacando primero bien los ajos luego añadiendo las especias, la sal y los tomates y por último el aceite y vinagre, queda muy bien así pero claro es mucho más trabajoso.

Espero que te guste la receta y si es así no dudes en compartirla en las redes sociales. Besos!