Casi no llego a la publicación del miércoles, pero ya estoy aquí.
Para los que nunca hayáis comido las mollejas de pollo, os diré que os estáis perdiendo un exquisito plato. Bien preparadas son verdaderamente ricas. Si te gusta la casquería, seguramente vas a disfrutar con esta receta. Sencilla, de las más, sana también y sin apenas gasto, vamos a dar de comer a nuestra familia.
No me demoro más y lo mejor será empezar a cocinar.

PREPARACIÓN
Lo primero que haremos es comprobar que las mollejas están muy limpias. Las puedes encontrar en bandejas que vienen muy bien. De todas maneras , yo les doy un repaso, jejeje.
Ponemos a calentar aceite en el fondo de una cacerola y rehogamos las mollejas. Saca y reserva.
En ese aceite sofríe la cebolla picada, cuando esté dorada incorpora de nuevo las mollejas.

Añade el tomate triturado, la sal, 1 cucharada de miel y deja que cueza alrededor de 30 minutos a fuego medio-bajo. 
Cuando falten uns 10 minutos incorpora los garbanzos bien enjuagados y escurridos.

Pues servir este plato acompañado de patatas o huevos fritos.