Hoy os traigo un postre que llevo tiempo queriendo hacer y gracias al Reto - "Alfabeto dulce" me he animado a prepararlo. Veréis, este mes el ingrediente elegido para el Reto han sido las castañas, y si hay un postre por excelencia que contiene como ingrediente principal las castañas, sin ninguna duda es el Mont Blanc.
El Mont Blanc, es un poste compuesto básicamente de puré de castañas y cobertura de nata montada. Para elaborar el puré, primero se cocinan las castañas solas, luego se les quita la piel y se vuelven a cocinar con leche, azúcar y vainilla, hasta que la leche casi se haya evaporado. Luego se pasan por el pasapurés y se sirven en una fuente, en forma de montaña y cubiertas de nata montada endulzada. Hay que decir que la nata montada simula la apariencia de una montaña cubierta de nieve, de ahí el nombre de este postre Mont Blanc o Montaña Blanca. Sus orígenes son muy antiguas y es un dulce posiblemente francés (si tenemos en cuenta su nombre), aunque muy popular también en Italia, Hungría, China y Japón.
Últimamente en las pastelerías francesas es muy típico ver el Mont Blanc presentado al revés, me refiero con la nata montada por dentro y el puré de castañas por fuera. Yo no sé si es para ahorrar en castañas o para diferenciarlo entre tanto pastelito en las vitrinas, pero yo he preferido presentarlo de la forma más tradicional. Es sencillo de elaborar, y aunque no suele llevar una base de bizcocho o galleta, se puede presentar con una base de merengue horneado, masa azucarada o algún tipo de bizcocho. También al puré de castañas para aromatizarlo y enriquecerlo en sabor (aparte de la vainilla) se le puede añadir Ron. La única dificultad que presenta este delicioso postre es la de pelar las castañas, operación que da su trabajo, pero por lo demás es pan comido.
Yo para enriquecerlo más si cabe :) lo he presentado con una base de merengue horneado elaborado con avellanas molidas y troceadas, o lo que es lo mismo, con una daquoise de avellanas. El merengue horneado y las avellanas troceadas le aportan ese toque crujiente que para mí este postre pide a gritos, e además las avellanas le aportan un sabor que complementa muy bien con las castañas. Es un postre de una mezcla de sabores y aromas deliciosas, que huele a otoño por los ingredientes que lleva.
Como os he comentado al principio he preparado este Mont Blanc para el Reto - "Alfabeto dulce". Este mes en el Reto estamos de aniversario, ya que se cumplen dos años de su existencia y como comprenderéis no podía faltar en esta fiesta. Si queréis ver el resto de las recetas de mis compañer@s del Reto, no dudéis en visitar el Blog de mi compañera Ana - "Cook the Cake". En su Blog, a partir de mañana tendréis disponible una entrada, con todas las recetas participantes en el Reto de este mes, ¡todas ellas con castañas! Espero que a mis compañeros y a todos vosotros os guste la receta de hoy, y que os animéis a prepararla !!!
Utensilios necesarios: Tamiz, robot de cocina, batidora de pie o eléctrica de dos varillas, báscula de alimentos, jarra mediadora, manga pastelera, boquilla ancha y redonda, bandeja de horno y papel de horno.
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Es un postre diferente, autentico, e ideal para prepararlo en esta época del año, ya que estamos en época de castañas. Es muy fácil de hacer, quizá un poco entretenido pero merece mucho la pena. Un abrazo y hasta la próxima !!!!