Buenos días cocinillas. Mi propuesta de hoy es una sabrosa y deliciosa moussaka, apta para intolerantes a la lactosa y para los celíacos.
En esta ocasión la moussaka ha sido preparada por mi hija, que ha estado entretenida un buen rato. Ya sabéis este plato, es tan laborioso de preparar como riquísimo, pero vale la pena. La bechamel lo compró en un establecimiento especializado.
Cuando en mi viaje a Grecia, probé la moussaka, no tenía ni de lejos parecido con lo que yo había comido aquí. Desde entonces, en casa se ha preparado en muchas ocasiones, aunque de formas o cortes diferentes, pero con ese fondo clásico que la caracteriza.

En una cazuela amplia y plana, poner aceite y sofreír la cebolla, cuando empiece a coger color añadir la carne picada, agregar el tomate y el tomillo, remover y dejar sofreír medio tapado, unos 20 minutos aproximadamente.
A continuación, incorporar el vino, remover, dejar destapado que se vaya cocinando unos minutos, para que el alcohol se evapore.
Incorporar la taza de caldo a la sartén, remover y dejar que cocinar a fuego lento. Este proceso puede durar unos 40 minutos más o menos.
A continuación, freír las berenjenas en tandas. Agregar aceite conforme haga falta. Retirar y depositar en un plato con papel absorbente.
Preparar la bechamel con las indicaciones del fabricante, en un cazo y que quede espesa. Añadir una pizca de nuez moscada. Reservar.
Una vez esté el sofrito de la carne con el tomate listo, se procederá a montar la moussaka.
Poner en las bandejas para horno previamente engrasadas, una primera capa de patatas, le sigue la carne con el sofrito, se cubre con las berenjenas fritas.
Encima de la capa de carne se deposita otra capa de berenjena y a continuación otra de carne.
Aplastar un poco las capas conforme se van poniendo para facilitar el corte.
Por último, napar la última capa con abundante bechamel. Espolvorear queso para gratinar sin lactosa.
Introducir las bandejas en el horno durante unos 15-20 minutos. Seguidamente, pasar a gratinar durante 4 minutos a 200º C.
En otra sartén, ir friéndo las patatas sazonadas, retirar con la espumadera y depositar en un plato con papel absorvente.