


Hace ya muchos siglos que el bacalao fue uno de los pocos pescados que se consumía en el interior de España, donde no llegaba en buenas condiciones el genero del litoral .
Su antiquísimo proceso de conservación en salazón, un invento que se remonta al siglo X de nuestra era, permitía disfrutar del pescado todo el año, aunque era en Cuaresma y Semana Santa cuando más se consumía como sustituto de la carne, ya que la religión católica. no permitía comer en esas fechas.
La tradición de cocinar este bacalao en salazón al llegar la Semana Santa se ha mantenido en el tiempo, aunque ya son muy pocos los que guardan la abstinencia de la Cuaresma.
El recetario español esta plagado de numerosas recetas elaboradas con bacalao desalado. Cada región tiene sus elaboraciones estrellas, pero muchas de ellas se han extendido por toda España.
Hoy tengo el gusto de presentaros esta receta, una mousse de bacalao con pimientos confitados, una mezcla de sabores que la hace irresistible.
Como todos los meses, hacemos el homenajeblog le ha tocado al blog Mis comiditas una receta que para estas fechas que se acerca la Semana Santa es una autentica delicia.
300 gr bacalao desmigado
2 dientes de ajo
perejil
aceite de oliva virgen extra
pimienta
5 cucharadas de leche
5 cucharadas de nata para cocinar
4 hojas de gelatina
Para los pimientos confitados
600 gr de pimientos de piquillo
250 gr de azúcar
50 gr de agua
50 gr de Pedro Ximénez
25 gr de aceite de oliva virgen extra
Yo utilice una bolsa de migas de bacalao desalado
En un bol ponemos a hidratar la hojas de gelatina en agua fría
En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva virgen extra, un par de cucharadas y ponemos a pochar los ajos picaditos y cuando empiecen a coger color le añadimos el bacalao escurrido, sofreímos a fuego medio durante 5 minutos, no más.
Añadimos el perejil picado, pimienta, la leche y la nata y dejamos varios minutos más.
Escurrimos las hojas de gelatina y la añadimos a la sartén, movemos hasta que todo este integrado .
Apartamos del fuego y rectificamos si fuera necesario un poco de sal. Lo pasamos por la batidora, no pasa nada si queda algún que otro grumo.
Vertemos en los moldes individuales y los pasamos a la nevera varias horas para que cuaje, nos aguanta bastantes días en la nevera y también podemos congelarlos.