- 400 gr de fresas - 200 ml de nata para montar - 3 o 4 claras de huevo - Una pizca de sal - 4 cucharadas de azúcar - Fresas para decorar
ELABORACIÓN
1. Empezamos lavando las fresas, les quitamos el rabito y las cortamos en trozos. Las trituramos en una picadora o con una batidora, hasta que nos quede un puré.
2. En un bol, montamos la nata bien fría hasta que empiece a coger cuerpo, no es necesario que esté totalmente montada porque después debemos añadir las claras y el puré de fresa, y corremos el riesgo de sobrebatir la mezcla y que se corte.
3. En otro bol a parte, montamos las claras de huevo a punto de nieve con una pizca de sal hasta conseguir que formen picos firmes y si damos la vuelta al bol, no se deslizan.
4. Añadimos el puré de fresas con la nata poco a poco y mezclamos con movimientos envolventes hasta que esté todo bien integrado.
5. Por último, añadimos la mezcla anterior sobre las claras con cuidado y volvemos a mezclar con movimientos suaves.
6. Pasamos la mezcla a unos vasitos o copas y dejamos enfriar en el frigorífico un mínimo de 4 horas antes de consumir.
¡Y listo! Un postre perfecto para verano y súper rápido de hacer, con el que podéis sorprender a todos.