
Los que me conocéis sabéis que no me gusta mucho el dulce, que cuando preparo algo lo pruebo para darle el visto bueno y poco más. Tampoco soy muy chocolatera......pero el limón.....los postres con limón....eso si que es mi perdición, y éste ha sido todo un descubrimiento que intentaré no hacer mucho.....por el tema de engordar, claro, y es que a mi me parece que está increiblemente bueno, realmente delicioso en textura y sabor. La idea la vi en Pinterest, aunque no seguí la receta por el tema de las medidas anglosajonas que a veces me desquician un poco, por lo que he preparado una versión mía de lemond curd y sobre eso he ido montando la receta. Lleva una base de crema lemond curd, después una mousse de lemond curd, coronado todo con un poco de nata montada, y unos arándanos.

INGREDIENTES:
Para el lemond curd:
250 gr. de azúcar
40 gr. de Maizena
2 huevos
2 yemas
El zumo de cinco limones
200 ml. de nata
Para la mousse:
3/4 parte del lemond curd
2 hojas de gelatina
300 ml. de nata para montar
Para la decoración:
100 ml. de nata
Una cucharada sopera de azúcar glass
Unos arándanos
Unas hojas de menta o hierbabuena

PREPARACIÓN:
Mezclamos el azúcar y la Maizena en una cacerola, añadimos los dos huevos y las dos yemas y batimos bien. Añadimos el zumo de los limones y seguimos mezclando. Añadimos la nata y ponemos a fuego lento hasta que cuando empiece a hervir y haya espesado. Retiramos del fuego.

Ponemos una cucharada de la crema en cada uno de los vasitos de servicio (me han salido 8 como los de la foto). Y el restante lo reservamos tapado con papel de film unas horas. Los vasos también los reservamos tapados. Pasadas un par de horas montamos los 400 ml. de nata. Mientras, ponemos a hidratar las dos hojas de gelatina en agua fría. Una vez hidratadas disolvemos en un poquito de leche caliente y añadimos a la crema de lemond curd. Retiramos unos 300 ml. de la nata montada y la mezclamos con la crema con movimientos envolventes hasta mezclar completamente. Añadimos la mezcla a los vasitos, con la ayuda de una manga pastelera, dejando un dedo libre del vaso.
La nata que nos ha quedado la mezclamos con una cucharada de azúcar glass y la metemos en otra manga pastelera. Ponemos un poco sobre cada vaso y metemos a enfriar en el frigorífico durante una hora mínimo. Sacamos, ponemos unos arándanos y unas hojas de menta o hierbabuena para decorar sobre cada vaso. Servimos.
Pues, lo dicho, que si os gustan los postres con limón, éste es el vuestro. Ahora que se acerca la primavera y el buen tiempo es una fantástica opción como postre, y su presentación en formato individual ayuda mucho a hacer de estos vasos una opción muy atractiva.
Feliz miércoles.
Lidia.