Mousse de piña muy fácil, receta sin horno

La receta que os traigo hoy nos sirve para comer a cualquier hora del día. Lo más lógico es comer esta rica mousse de piña como postre culminando una comida con necesidad de refrescarla. Es bueno tomar un postre de este tipo para terminar nuestros eventos, con un toque refrescante pero cuidad, haz la cantidad justa o no podrás parar de comer. Entra tan fácil que da igual lo que te haya llenado la comida, te recomiendo no hacerla muy dulce.
Para hacer esta mousse de piña, he utilizado piña en su jugo que aporta menos cantidad de azúcar. Puedes utilizar piña natural, incluso si no tienes problemas de azúcar, puedes poner leche condensada lo que le da un toque sublime. Como ves hay alternativas pero... todas nos llevan al vicio jajaja.
En esta ocasión he hecho mousse de piña pero imagínate la cantidad de sabores que puedes conseguir si cambias la piña por... Bueno, esto quizás podemos tomarlo como un juego. ¿Por que no me cuentas lo que se te acaba de ocurrir? Deja un comentario para que los demás tomemos nota.
La piña es una fruta tropical que viene mayoritariamente de América, principalmente de Brasil y no quiero imaginarme el tamaño de los campos de cultivo. No se la cantidad de piñas que se pueden consumir cada día a lo largo y ancho del mundo. Aunque sea una fruta exótica, cada vez se va incluyendo más dentro de un guiso o incluso hacer una salsa de piña como por ejemplo que la que he utilizado para acompañar a unas albóndigas. Sigamos jugando, ¿se te ocurre algo?
100 g de azúcar
500 ml de nata para montar
150 g de azúcar glas
Agua para hidratar la gelatina
5 láminas de gelatina neutra
560 g de piña en su jugo