Madre mía, que ya estamos en septiembre. Se me ha pasado el verano volando. Mucho trabajo, gracias a dios; pero sobre todo, mucha vida 1.0, que es la que mola de verdad. Viajes en familia, encuentros con amigos, ratitos para disfrutar en pareja y tiempo para mí, que ese es tan importante como el resto.
Sigue haciendo muchísimo calor, al menos por donde yo vivo, así que sigo sin muchas ganas de encender el horno ni de liarla parda en la cocina. Pero comer hay que comer, y siempre es mejor bien que mal. Además, hay postres deliciosos que se pueden preparar sin invertir demasiado tiempo ni trabajo.
Por eso, cuando vi en la Degustabox de este mes una muestra de Colacao 0%... tuve antojo de preparar esta riquísima mousse de chocolate. Tiene un sabor suave a chocolate que me encanta y así fresquita está deliciosa.

1. En un bol mezclar las yemas de huevo con el azúcar y el cacao, hasta tener una crema uniforme y sin grumos. En un vaso con agua fría, ponemos a hidratar las hojas de gelatina.
2. Mientras tanto, en un cacito pequeño ponemos a calentar la leche. Cuando esté a punto de hervir, la vertemos sobre las yemas, removiendo constantemente para que estas no se cuajen.
3. Llevamos esta mezcla de nuevo al fuego, y removemos constantemente a fuego medio, hasta que espese ligeramente la crema. Retiramos del fuego e incorporamos las hojas de gelatina bien escurridas, dejamos templar.
4. Cuando la crema de chocolate ya esté templada, montamos la nata bien fría con ayuda de unas varillas. Incorporamos esta nata montada poco a poco y con movimientos envolventes a la crema de chocolate.
5. Repartimos la mezcla en unos vasitos y llevamos al refrigerador, al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejar que la mousse repose de un día para otro.