PREPARACIÓN:
Lo primero que vas a hacer es cortar el queso en bastones de 1x1x5 cm. Más o menos, tampoco hace falta que te pongas con la regla a medir.
Mezcla en un cuenco dos tazas de pan rallado, las especias, el parmesano y remueve hasta que quede todo integrado. No te preocupes si te sobra un poco de pan, puedes guardarlo en un tarro hermético para la próxima vez.
Ahora vamos a empanar los sticks en harina, huevo batido y pan rallado. Recuerda que ese es el orden, no otro. -Si alguna vez dudas, recuerda que están en orden alfabético-
Harina, huevo batido y pan rallado. Si quieres que queden aún más crujientes, pásalos de nuevo por huevo y otra vez pan rallado. Tendrá un empanado doble que quedará perfecto.
Mételos en el congelador -con cuidado de que no se peguen los unos a los otros- durante una hora y media más o menos. Esto es para que no se salga todo el queso fundido al comerlos.
Y fríelos en abundante aceite hasta que queden dorados y crujientes. Al sacarlos de la fritura ponlos en un plato con un papel absorbente para que pierda todo el aceite que no necesita. Ponle un poco más de sal y listo.
Ves que se hacen en un boleo y el queso fundido de dentro con el crujiente y especiado empanado de fuera es algo que te va a hacer alucinar pepinillos. ¡¡Es magma supremo!!
Te aconsejo que no tardes mucho en comerlos o se solidificará el queso de dentro y no será lo mismo. Puedes acompañarlos de salsa ranchera, tomate casero un poco picante, salsa BBQ, o con la salsa que más os guste. Ahí no me voy a meter. Hazlas porque te van a encantar.
Y a cocinar, filibusteros, que el mundo se va a acabar.