Mola, verdad? pues no veáis que ricos están (bueno, estaban) porque claro, volaron en seguida. Esta es una de esas recetan que salen así de repente, me apetecía hornear algo, lo que fuera, así que abrí mi despensa y allí estaban esos arándanos que estaban esperando a ser utilizados, así que les había llegado la hora. Al ser deshidratados, pensé que podría macerarlos unas horitas con un rico pacharán. Pero bueno, voy a dejar de enrollarme y os dejo con la receta.
Para el macerado:
- 125 g de arándanos rojos deshidratados
- 100 ml de Pacharán
En un tazón ponemos los arándanos junto con el pacharan y los dejamos reposar. Yo los dejé casi 24 horas.
Mezclamos el aceite y el azúcar. Seguidamente añadimos los huevos y con ayuda de las varillas mezclamos bien durante unos minutos (parecido a cuando montamos nata)
En un bol tamizamos la harina, la levadura y el bicarbonato y lo añadimos poco a poco a la mezcla anterior y alternando con el buttermilk (este ya tendrá el aspecto "cortado" que es lo que queremos) y ese juguito que nos ha quedado del macedaro.
Precalentamos el horno arriba y abajo a 170º.
Colocamos las cápsulas grandes en el molde y llenamos, pero no hasta arriba ojo!
Hornear 25-30 minutos
Pasado este tiempo comprobamos que ya están y dejamos reposar unos cinco minutos en el molde. Luego los dejamos enfriar sobre una rejilla.
Decoraremos con azúcar glas o icing sugar.
No hay nada mejor que comerlos en un domingo de esos de sofá, manta y peli! Que los disfrutéis